domingo, 20 de marzo de 2011

PSICOPATOLOGÍA


DEFINICIÓN Y CONCEPTO
Tal y como indica su nombre la psicopatología se encarga del estudio de los trastornos mentales; de la forma anormal o alterada de funcionar la psiquis y del origen, la clasificación, evaluación y las consecuencias de tal alteración.
Para que un fenómeno psicológico se considere patológico, anormal o se tenga como una alteración o trastorno es necesario que reúna, en mayor o menor grado, algunas de las siguientes características:
1º) Debe ser DESADAPTATIVO.
Las conductas de los seres vivos deben permitir al individuo o al grupo alcanzar ciertos objetivos para lograr la supervivencia, obtener satisfacción y bienestar. Cuando las conductas no están encaminadas al logro de estos objetivos o por lo contrario se alejan de ellos se les denominan DESADAPTATIVAS.
Los trastornos psicológicos, son pues desadaptativos, al desviar o distraer al individuo de sus más importantes objetivos de bienestar. Una fobia, idea obsesiva, alucinación, Etc. Etc. son algunos ejemplos en los que quienes los padecen no logran adaptarse adecuadamente a sus necesidades.
2º) Provocar SUFRIMIENTO.
Las conductas adaptativas producen vivencia de bienestar y satisfacción; los fenómenos (conductas y pensamientos) patológicos, por el contrario, suelen provocar SUFRIMIENTO en el individuo o en su grupo o en ambos.
Algunos trastornos provocan sufrimiento en el individuo que los presenta, como es el caso de la depresión, otras alteraciones producen sufrimiento en su grupo (familia, vecinos, comunidad); como en la manía y muchas patologías causan sufrimientos tanto en el individuo como en su grupo.
3º) Ser IRRACIONALES.
Los fenómenos psicológicos anormales son, a primera vista, incomprensibles, no se entiende su significado, resultan ilógicos, sin sentido racional. Las personas que observan un trastorno mental no logran entender el motivo lógico de tal fenómeno. Ante ellos se suele exclamar: “perdió el juicio” para denotar la falta de motivo racional.
Es el caso de los trastornos del pensamiento (delirios y obsesiones), de los trastornos de la psicomotricidad (estereotipias o manierismos), de las crisis de ansiedad (pánico) Etc. Etc.
4º) Hacer PERDER EL CONTROL.
Normalmente los individuos tienen la capacidad de controlar voluntariamente sus pensamientos y comportamientos, pero la mayoría de los trastornos psicológicos hacen que el individuo pierda la facultad de manejar fácilmente sus conductas y sienten que no son capaces de influir voluntariamente en sus emociones, pensamientos y comportamiento. Como sucede en los actos compulsivos, las fobias, disfunciones sexuales, Etc., Etc. En los que las personas suelen quejarse de la incapacidad para controlar sus actos. Generalmente lo expresan diciendo: “no está en mí” dejar de hacer esas cosas absurdas.
5º) VIOLAR NORMAS MORALES.
Las personas deben comportarse de manera tal que guarde un mínimo de armonía con el grupo social donde se desempeñan. Muchos trastornos psicológicos hacen que el comportamiento transgreda normas sociales que son indispensables para que el individuo tenga relaciones adecuadas con su grupo, lo cual hace que sea un factor de perturbación y en consecuencia se busquen acciones dirigidas a salvaguardar la tranquilidad social. Clásico ejemplo son los trastornos de la personalidad, como el antisocial, el narcisista, el histriónico, el pasivoagresivo o el paranoide; y los trastornos por consumo de sustancias, como el alcoholismo.
El estudio de la psicopatología es tarea sumamente extensa. Son incontables los trabajos, investigaciones, teorías y escuelas que se han dedicado a tal fin. No obstante a partir del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su IV revisión, de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-IV) se ha hecho un esfuerzo por integrar a todas las teorías y producir una clasificación unánime.




= ALTERACIONES DE LAS FUNCIONES MENTALES =
CLASIFICACIÓN:
Tradicionalmente la psicopatología se estudia partiendo de las alteraciones de las funciones mentales y de los patrones de comportamiento que son desadaptativos y producen sufrimiento. Hay que advertir que estas funciones están relacionadas entre ellas de manera inseparable y no existen límites tajantes entre una función y otra, pero con fines didácticos necesitamos dividir estas funciones y sus alteraciones para una mejor comprensión.
Las alteraciones psicopatológicas se producen por el exceso, el déficit, la abolición o la distorsión de una función mental. Por ejemplo la hipertimia, que es el incremento anormal del estado emocional, es un exceso de una función, en este caso una emoción; la hipobulia que es la disminución patológica de la voluntad, es el déficit de tal función. La afasia es la abolición de la función de la comunicación o lenguaje. La incoherencia resulta de la distorsión del curso del pensamiento.
Sintetizando, una función psíquica puede alterarse de forma cuantitativa (aumento y disminución) o de forma cualitativa (calidad de la función).
En semiología psiquiátrica se le llama síntoma positivo a aquellos síntomas que expresan el exceso de una función y síntomas negativos a los que expresan el déficit o la abolición.
Estudiaremos las alteraciones de las siguientes funciones: conciencia, lenguaje, orientación, memoria, atención, pensamiento (curso y contenido), sensopercepción, afectividad, psicomotricidad e inteligencia.
Revisaremos ahora las alteraciones más frecuentes de cada una de las funciones por separado. Tratando de ser lo más sencillo posible, pero con la información necesaria para que un médico general pueda tener suficiente base que le permita detectar los síndromes mentales más importantes.

CONCIENCIA
Es la capacidad para conocer nuestras experiencias y el mundo que nos circunscribe. Por esta función nos damos cuenta de la realidad interior y exterior a nosotros mismos.
La formación reticular es el principal sustrato anatomofisiológico de la conciencia. Va desde el tallo encefálico y se difunde por la corteza cerebral, atravesando el mesencéfalo y el tálamo.
CAMBIOS CUANTITATIVOS DE LA CONCIENCIA:
HIPERVIGILANCIA:
Elevación del nivel de conciencia que se observa en: 1) estados emocionales intensos por acontecimientos excitantes que provoquen alegría, desafío, alerta, etc. 2) episodios maníacos o hipomaníacos 3) ideas delirantes persecutorias 3) drogas estimulantes como la cocaína, anfetaminas o efedrina.
DISMINUCIÓN DEL NIVEL DE CONCIENCIA
Obnubilación: disminución ligera del nivel de conciencia, la reactividad ante los estímulos disminuye, pero la persona es capaz de reconocer la situación. Aunque se nota dificultad para mantener la atención.
Somnolencia o letargia: el paciente está confuso, distraible, resulta difícil que reaccione a los estímulos externos y está desorientado.
Sopor: está inconsciente la mayor parte del tiempo, no hay reactividad a los estímulos externos o necesitándose estímulos muy intensos para despertarlo.
Coma: suspensión sostenida de la conciencia, el paciente no responde ni con estímulos muy intensos. Está hipotónico, con respiración lenta e irregular. Se extinguen los reflejos corniales y pupilares.
Muerte cerebral: ausencia de reflejos pupilar y cornial, apnea, dilatación pupilar y EEG isoeléctrico por más de 30 minutos.
CAMBIOS CUALITATIVOS
ESTUPOR: es un estado de mutismo y acinesia (inmovilidad marcada) aunque el sujeto aparentemente está despierto o muchas veces luce obnubilado.
Puede obedecer a causas psiquiátricas como la melancolía, la histeria o la esquizofrenia catatónica; a causas orgánicas como en lesiones diencefálicas o de los ganglios basales y a fármacos neurolépticos potentes como el haloperidol en el síndrome neuroléptico maligno.
El “oposiciónismo” (oponerse al examinador), el parpadeo continuo y actitudes defensivas son elementos más característicos del estupor psiquiátrico que del orgánico. Un EEG muy lento (theta o delta) habla a favor de una lesión cerebral.
Otros trastornos son: estado crepuscular, despersonalización, trance y posesión, que revisaremos en el capítulo de los síndromes psiquiátricos.

LENGUAJE Y HABLA
Es necesario diferenciar lenguaje y habla. El lenguaje es un sistema ordenado de símbolos que trasmiten un mensaje determinado (Abbs, 1986), mientras que habla es el proceso mediante el cual se desarrolla el movimiento de los diferentes grupos musculares que generan el sonido (Toro, 2006).
TRASTORNOS DEL HABLA
La fonación y el habla requieren una coordinación entre la actividad respiratoria laríngea y el sistema de articulación. Cualquier alteración en uno de estos componentes provocará un trastorno del habla.
Algunos de los trastornos más frecuentes del habla son:
DISARTRIA: es un desorden en la articulación de las palabras, en la que el paciente no logra pronunciar correctamente algunas silabas. El ejemplo más común lo constituye el habla de las personas embriagadas.
TARTAMUDEO: se caracteriza por la repetición o prolongación de sonidos, silabas y palabras. Ocurre al inicio de una oración.
Otras alteraciones menos frecuentes son la palilalia, que es la tendencia a repetir frases y palabras con mucha velocidad; la "musitación" que es el cuchicheo de palabras en voz baja; la logorrea que es el habla abundante y acelerado, aunque coherente.
MUTISMO: es la suspensión del habla pero sin que exista afasia.
TRASTORNOS DEL LANGUAJE
La forma como los humanos se expresan sus pensamientos, gracias a un sistema organizado de símbolos, se llama lenguaje. Hay varias maneras de realizar esta comunicación, pero las más habituales son el habla y la escritura. A la alteración del lenguaje se le llama AFASIA.
Existen muchas clasificaciones de las afasias. La primera clasificación divide las afasias en Afasias de comprensión o sensitivas y Afasias de expresión o motoras. En las comprensivas se suponía que la lesión estaba en el área de Wernicke y en las expresivas o motoras en el área de Broca, sin embargo con el advenimiento de las técnicas de neuroimagen (TAC, RMN, etc.) se ha puesto de manifiesto que lesiones frontales pueden producir alteraciones de comprensión y lesiones posteriores causar trastornos de expresión, lo que ha traído como consecuencia que hayan aparecido nuevas clasificaciones.
No es necesario que el médico general maneje en profundidad todas las clasificaciones, pero si debe aprender a evaluar y detectar una afasia y sus posibles causas, para hacer la debida orientación del paciente.


ORIENTACIÓN
Es una función que depende de la atención, la percepción y la memoria. Las personas con trastornos de memoria y de atención suelen tener dificultad para orientarse en tiempo y espacio.
Normalmente una persona es capaz de reconocer el lugar donde se encuentra y decimos que está orientado en espacio. También debe ser capaz de reconocer el momento del día (mañana, tarde, noche), la época del año y el mes y le llamamos orientación en tiempo. Cuando un paciente no identifica el lugar donde se encuentra decimos que está DESORIENTADO EN ESPACIO y cuando no logra reconocer la hora, el día, el mes y el ano, decimos que está DESORIENTADO EN TIEMPO.
Cuando un paciente es incapaz de identificarse a si mismo decimos que está DESORIENTADO EN PERSONA, lo cual es bastante raro y sumamente grave.



MEMORIA
Es una función compleja por la cual, la información almacenada en el cerebro es después recordada.
Para una descripción clínica, podemos dividir la memoria en:
Memoria inmediata: Se refiere a la memoria de aquello que ha ocurrido o se ha presentado apenas unos segundos antes. Se relaciona con las funciones de percepción, atención y conciencia. Clínicamente nos indica si la función de entrada y registro está intacta.
Para explorarla se pide al paciente que repita una serie de números o palabras que no guarden relación entre si, por ejemplo 8, 3, 7, 9, 9 y 5.
Memoria reciente: Memoria de aquello que ha ocurrido o se ha presentado varios minutos u horas antes. Refleja la capacidad de adquirir y retener nueva información. Requiere un proceso de almacenamiento, además de registro. Se explora nombrando al sujeto 3 o 4 objetos, se pide que los repita inmediatamente y se le advierte que se le solicitará que los repita al minuto y a los tres minutos. La persona normal debe ser capaz de recordarlos en el orden que se les presentó. Otra forma práctica es pedir que nos relate que hizo antes de la entrevista que le estamos realizando.
Memoria remota: Recoge la experiencia y acontecimientos pasados en la vida del sujeto. Refleja la capacidad de recordar información sobre hechos sucedidos en un tiempo ya distante. Interviene fundamentalmente la función evocativa. Se explora preguntando al sujeto por datos de su biografía, por ejemplo por el lugar donde estudió, nombrar algunos amigos de épocas pasadas, etc.
A los trastornos de memoria se les llama AMNESIA.
Existen prolijos estudios y clasificaciones sobre las Amnesias, pero para un médico general y con fines prácticos es suficiente con identificar una amnesia reciente y una remota.

ATENCIÓN
Es la capacidad que tenemos de seleccionar los estímulos que queremos percibir. Merced a la atención se articula y da coherencia a todos los procesos cognitivos y está relacionada con todas las funciones mentales. Sin una buena atención las demás funciones se desarticulan.
Todos los trastornos neuropsiquicos y psiquiátricos provocan alteraciones en la atención. Sin embargo hay tres de estos trastornos en los que la alteración atencional es su elemento definitorio. Uno de ellos es el Delirium donde existe una marcada pérdida de la atención. A este trastorno de la atención se le llama Hipoprosexia. Otro es el Trastorno por Déficit de Atención, en el que el niño es incapaz de concentrarse en tarea alguna, porque cualquier estimulo, por insignificante que sea lo distrae. Y el otro trastorno son las lesiones del lóbulo frontal, como ocurre en el Trastorno orgánico de la personalidad o síndrome del lóbulo frontal.
Al evaluar la conciencia, el lenguaje, orientación y memoria, ya el clínico tiene una apreciación de la atención. Ya se habrá dado cuenta si el paciente está Normoprosexico o euprosexico (atención normal), Hiperprosexico (atención aumentada) o Hipoprosexico (atención disminuida). No obstante puede realizar una exploración específica para la atención, como es pedir que nombre los días de la semana en orden y en sentido inverso. Al paciente hipoprosexico le cuesta concentrarse lo suficiente y no suele ordenar la secuencia de los días en sentido inverso.

PENSAMIENTO
Pensamiento es la función mental mediante la cual asociamos nuestras ideas e imágenes de manera organizada y coherente con el fin de encontrar una solución a determinada situación. El pensamiento lo inicia un problema o planteamiento y termina con una conclusión.
Tradicionalmente, la psicopatología divide al estudio del pensamiento en: CURSO DEL PENSAMIENTO y CONTENIDO DEL PENSAMIENTO.

TRASTORNOS DEL CURSO DEL PENSAMIENTO:
El curso (también llamado forma) es el flujo de las ideas y la forma como se van asociando estas ideas para que tengan un sentido. Los trastornos del curso o de la forma del pensamiento se clasifican en: CUANTITATIVOS y CUALITATIVOS


TRASTORNOS CUANTITATIVOS DEL CURSO DEL PENSAMIENTO:
Bradipsiquia: lentitud en el flujo de ideas, es característico de los síndromes depresivos y de los parkinsonismos.
Taquipsiquia: aceleración del flujo de ideas, es característico de los síndromes maníacos y de la intoxicación con drogas estimulantes, como las anfetaminas y cocaína, entre otras. Cuando la taquipsiquia es extrema es difícil seguir el curso para cualquier persona, que no logra entender el contenido del pensamiento. A este fenómeno se le llama Fuga de Ideas, que es característico los estados maníacos extremos (se le llama furor maníaco) y de la embriaguez alcohólica.
Bloqueo de pensamiento: consiste en la interrupción brusca del curso del pensamiento. El paciente está hablando y de pronto suspende su habla, quedando perplejo, luego reanuda la conversación pero con otro tema. No debe confundirse con las ausencias epilépticas. En estas la persona se da cuenta que tuvo un fenómeno que lo dejó inconsciente por unos momentos y le preocupa, mientras que en el bloqueo el paciente no se da cuenta de su defecto. El bloqueo es característico de los síndromes esquizofrénicos.
Perseveración y prolijidad de pensamiento: repetición del mismo tema de manera monótona, dando vueltas sobre el mismo discurso, sin lograr concluir, abundando en detalles innecesarios. Es propio de pacientes epilépticos y de síndromes orgánicos de la personalidad.
TRASTORNOS CUALITATIVOS DEL CURSO DEL PENSAMIENTO
Disgregación: el curso carece de coherencia, por lo que no se entiende muy bien el discurso del enfermo. Las frases se entienden, pero el sentido global del tema parece confuso. Es propio de la esquizofrenia.
Incoherencia: se trata de un grado extremo de disgregación y ya ni las frases se comprenden porque no existe coherencia entre las palabras. La incoherencia se ven en los síndromes esquizofrénicos, en el delirium, en traumatismos de cráneo, en estados postictales y en cuadros tóxicos.

TRASTORNOS DEL CONTENIDO DEL PENSAMIENTO
El contenido del pensamiento se refiere al tema y los mensajes que trasmiten el flujo de ideas.
Se distinguen clásicamente: IDEA SOBREVALORADA, IDEA OBSESIVA E IDEA DELIRANTE.
IDEA SOBREVALORADA: se trata de un tema que domina el pensamiento y la vida emocional de la persona. Es comprensible, factible y lógica, pero no hay evidencias de realidad. Al contrario, la realidad tiende a demostrar lo contrario. Estas ideas están asociadas a las experiencias del paciente. Los celos, las acusaciones entre familiares, la creencia de tener una enfermedad grave y las creencias religiosas, son ejemplo de estas ideas.
IDEA OBSESIVA: son ideas que se repiten, que desagradan y el paciente reconoce como falsa, pero que no puede sacar de su conciencia aunque luche por eliminarlas. Pueden ser escrúpulos, dudas, temores, etc. Por ejemplo la persona cree que tiene las manos sucias a pesar de haberlas lavado hace un momento o piensa constantemente que dejó la puerta abierta. Muchas veces estos pensamientos obligan al paciente a realizar rituales como lavarse las manos repetidas veces o regresar varias veces a cerrar la puerta.
La idea obsesiva es propia del Trastorno Obsesivo Compulsivo, pero también se presenta con frecuencia en las depresiones y en la epilepsia.
IDEAS DELIRANTES: es una idea falsa, pero el paciente cree firmemente que es real a pesar de que no existan pruebas. Estas ideas no se reducen con la argumentación lógica y la persona insistirá vehementemente en ella. Muchas veces el paciente se enoja si se le lleva la contraria, incluso puede violentarse por ello.
No debe confundirse idea delirante o también llamado delirio con otro término que tiene mucho parecido al pronunciarse, como es el delirium, ya que son conceptos diferentes.
Las ideas delirantes pueden ser lógicas y coherentes,  aunque falsas; como el caso de un paciente que  asegura, por ejemplo,  que lo quieren secuestrar, lo cual  pudiese  ser posible. Pero también pueden ser ilógicas, incomprensibles y extrañas: como el caso de un paciente que afirma que  es un enviado de un espíritu del más allá, por medio de un rayo cósmico.
Las ideas delirantes pueden desarrollarse a partir de las vivencias del paciente,  como sería el caso de una paciente que ha tenido conflictos reales con algunos familiares en relación con una herencia y   desarrolla un delirio persecutorio. Pero pueden ser ideas delirantes sin una base biográfica.
Los temas del delirio son variados, siendo los más frecuentes:
Delirio de referencia: el paciente cree que casi todas las personas están hablando de él o lo observan.
Delirio persecutorio y de perjuicio: afirma, el paciente, que lo persiguen para hacerle daño.
Delirio megalománico: el paciente piensa que tiene poderes superiores o que está relacionado con personas importantes, que tiene una misión grandiosa que cumplir o que es un ser sobrenatural.
Delirio de ruina: es el polo opuesto del megalománico. El paciente cree estar en la ruina, que no vale nada.
Delirio nihilista (Síndrome de Cotard) el paciente afirma que le falta algún órgano, que no tiene sangre e incluso llega a pensar que está muerto o que no existe.
Delirio hipocondríaco: cree tener una grave enfermedad.
Delirio celotípico: tiene la convicción de que su pareja le es infiel.
Delirio erótico (S. de Clerambauld): piensa que un apersona (generalmente importante) está enamorado de ella.
Delirio de falsas identificaciones (Sind. de Capgras): cree que algún familiar ha sido reemplazado por un impostor.
Delirio místico: el paciente cree pertenecer o cree vivir experiencias místicas o sobrenaturales o metafísicas.
Delirio mágico o religioso: la persona afirma tener influencias religiosas divinas.




PERCEPCIÓN
(sensopercepción)
Es la función psíquica mediante la cual captamos e identificamos el mundo exterior e interior. Comienza con la sensación de un objeto real y continúa con la percepción del mismo objeto en nuestra mente.
Para nuestro propósito en este trabajo nos interesa estudiar las alucinaciones y las ilusiones; la despersonalización y la desrealización.
ALUCINACIONES: se define clásicamente como una percepción sin objeto (Esquirol, siglo XIX). Lo cual significa que un paciente percibe algo que no existe, pero no tiene juicio de realidad.
Según la modalidad sensorial las alucinaciones pueden ser: auditivas, visuales, cenestésica y menos frecuentemente olfativas y gustativas.
Las alucinaciones se presentan en los cuadros esquizofrénicos, en las lesiones del SNC, en intoxicaciones con sustancias alucinógenas y en los trastornos del humor.
Pueden sobrevenir alucinaciones al momento de quedarse dormida una persona (a. hipnagógicas) o en el momento de despertar (a. hipnopómpicas) que se consideran normales.
ILUSIONES: se trata de una percepción deformada de un objeto real. Existe un estimulo verdadero pero el sujeto lo percibe de manera deformada, por ejemplo un paciente febril ve unas manchas en la pared y las confunde con animales. Puede ser patológica como ocurre en el delirium, la manía o ansiedad, el cansancio, la intoxicación por drogas. También puede ser normal como ocurre en momentos de poca atención.
DESPERSONALIZACIÓN Y DESREALIZACIÓN: se trata de una sensación de extrañeza del propio yo y del ambiente circundante, de una vivencia de irrealidad del campo perceptual. Se perciben a sí mismo como viviendo en una película u obra de teatro o al ambiente como si fuese falso, fingido, irreal. Estas fenómenos perceptivos se pueden observan en estados intensos de ansiedad, depresión, esquizofrenia y epilepsia.

AFECTIVIDAD
Denominamos afectividad al conjunto de experiencias que constituyen la vida emocional y sentimental del individuo, su humor y sus afectos.
Emoción es la respuesta afectiva ante un acontecimiento, acompañado de manifestaciones somáticas y conductuales objetivables. Son emociones el miedo, la rabia y la alegría. Son de aparición y supresión rápida.
Sentimientos son estados afectivos estables, duraderos, menos intensos que las emociones, no suelen acompañarse de síntomas somáticos. No son tan reactivos y evidentes como las emociones. Son sentimientos los celos, el orgullo, la vergüenza, el amor, la simpatía, el resentimiento.
Humor es el tinte o estado afectivo basal (ambiente emocional de una persona) o estado de ánimo del individuo. Puede ser observada por las demás personas, por que delimita el tono afectivo que prevalece en el tiempo. Se trata de la angustia, la tristeza, la euforia, el mal-humor (irritable) o la serenidad, que normalmente podemos sentir que tiene un individuo por sus movimientos, expresión facial y lenguaje. Suelen afectar el sueno, el apetitito, la libido y el peso.
Para nuestros fines nos interesa definir los siguientes estados:
Tristeza: es el descenso del estado de ánimo, que puede tener diferentes intensidades, desde un desaliento leve hasta un profundo estado de abatimiento. La tristeza es el síntoma más típico y constante del síndrome depresivo, aunque no sea el único síntoma de este cuadro.
Alegría: es el incremento del estado de ánimo que se acompaña de un sentimiento subjetivo de bienestar y entusiasmo. Junto con la ira o irritabilidad son los síntomas más frecuente del síndrome maníaco.
Ira o irritabilidad: también son incrementos del estado de ánimo, pero en este caso con un sentimiento de contrariedad y rabia. La ira también es síntoma del síndrome maníaco, pero también de otras patologías mentales como esquizofrenia y epilepsia.
Anhedonia: es la incapacidad de sentir placer o satisfacción de las experiencias agradables que normalmente sentía el paciente antes de enfermar. Es el síntoma más constante del síndrome depresivo.
Angustia y ansiedad: es un estado desagradable de sentimiento de miedo, temor o aprehensión que se acompaña de síntomas somáticos desagradables como temblor, palpitaciones, sudoración, manos frías, boca y garganta seca, etc. Es característico de los síndromes de ansiedad, pero también se observa en otros cuadros.
Labilidad emocional: se refiere a rápidos cambios emocionales o emociones que se desencadenan de manera exagerada por estímulos insignificantes. Se puede observar en muchos síndromes mentales.
Aplanamiento afectivo (hipotimia): en ella el paciente pierde la capacidad de expresar emociones y sentimientos. Se aprecia permanentemente serio. Se observa en síndromes hebefrénicos y simples de la esquizofrenia.

PSICOMOTRICIDAD
Psicomotricidad se refiere a la actividad motora organizada y coordinada desde el cerebro con una intencionalidad dirigida a un fin. Sus bases neurológicas abarcan la corteza pre -motora, la corteza motora, los ganglios de la base y el cerebelo.
Los principales trastornos de la Psicomotricidad son:
Inquietud o hiperactividad motora: se refiere al estado aumentado de la actividad motora. Puede ser intencional, cuando un individuo necesita realizar mucha actividad, como en la hipomanía y le llamamos Hiperbulia. Pero puede ser involuntario, como en un individuo que está ansioso.
Agitación psicomotriz: es un cuadro más acentuado de inquietud donde la actividad motora es exagerada. Se presenta en numerosos síndromes psiquiátricos y neurológicos, como la manía, epilepsia, esquizofrenia y diversas intoxicaciones.
Acatisia: en esta alteración el paciente se mueve constantemente y no puede, voluntariamente, dejar de moverse. Se acompaña de una sensación subjetiva de molestia y desespero. Se debe a medicamentos antagonistas de la dopamina. (haloperidol, metoclopramida).
Inhibición psicomotriz: estado disminuido de la actividad motora que se presenta en cuadros neurológicos como el párkinson y en síndromes psiquiátricos como la depresión o la esquizofrenia. Cuando la inhibición es debida a una falta de voluntad se le llama hipobulia. Si esta hipobulia es muy severa se le denomina abulia.
Estereotipias: repetición reiterada e innecesaria de un acto. Por ejemplo dar vueltas alrededor de una silla, repetir una mueca con la cara. Balancearse. En ocasiones son estereotipias verbales como repetir una palabra o frase. Se presentan en la esquizofrenia hebefrénica, en el retardo mental severo y en demencias.

Manierismos: se trata de exageración de un gesto o mímica de forma grotesca. O son gestos sin contenido, sin que trasmitan ningún estado afectivo del sujeto. Se observan en el síndrome hebefrenico o el paciente esquizofrénico residual, también en el retardo mental profundo.
En esta fotografía (copiada de  psiquifotos.blogspot.com) un ejemplo de manierismo.








Temblor: movimientos oscilatorios, regulares y rítmicos que aparecen en una parte del cuerpo alrededor de un punto fijo. Generalmente de las manos, pero también puede ser de los miembros inferiores, el maxilar inferior, lengua y la cabeza.
Clásicamente se describen dos tipos: Temblor de reposo y temblor de intención.
Temblor de reposo es característico del síndrome de Parkinson.
Temblor de intención aparece durante el movimiento y aumenta cuando se va acercando al objetivo. Puede ser neurológico como en los síndromes cerebelosos, alcohólico, ansioso, farmacológico (por neuroléptico o triciclicos) y simulados.


LOS SINDROMES
Las manifestaciones psicopatológicas de las funciones mentales configuran cuadros más complejos que se llaman síndromes, los cuales hemos descrito en unos cuadros sinópticos: (Castro, R. Síndromes Psiquiátricos más frecuentes. 2009).

Los trastornos deficitarios de Conciencia, Lenguaje, Orientación, Memoria y Atención (CLOMA) conforman los síndromes mentales orgánicos (SMO), siendo los más frecuentes de ellos la demencia, el delirium y el síndrome postconmocional. También en este grupo están el síndrome amnésico y el estado crepuscular, aunque menos frecuentes.




Las distorsiones o trastornos cualitativos del Pensamiento (curso y contenido) y de la Percepción conforman los síndromes Psicóticos (SP), como las esquizofrenias y los trastornos delirantes.
El déficit en la inteligencia conforma los síndromes de retardo mental (RM)
Los trastornos cuantitativos, tanto déficit como exceso, de la afectividad y la psicomotricidad conforman los síndromes del humor (SH): manía y depresión. Cuando el déficit es tan severo que el paciente no logra mover, absolutamente, ningún segmento de su cuerpo se conforma el síndrome catatónico, que se presenta en estados depresivos graves, la esquizofrenia catatónica y otros cuadros médicos como el sida, la encefalitis, etc.
Trastornos de la afectividad que cursan con miedo y manifestaciones vegetativas conforman los síndromes de ansiedad (SA), como el trastorno de angustia, las fobias, los trastornos por estrés y el trastorno obsesivo-compulsivo.
Existen cuadros clínicos que se caracterizan por un pensamiento y conducta desorganizada, delirios fragmentados, con una psicomotricidad extraña que se les llama sindromes hebefrénicos. Son propios de la Esquizofrenia desorganizada.
Los síndromes psiquiátricos, en general, se presentan mezclados o sobrepuestos. Un SMO puede asociarse a un SP y/o a un SA, incluso se pueden presentar los tres juntos. Un SP se puede combinar a un SH y viceversa. Un RM puede presentar manifestaciones psicóticas o depresivas o ansiosas.
Cuando se presentan varios trastornos simultáneamente, decimos que hay una COMORBILIDAD y es la anamnesis la que nos va a permitir definir cual síndrome comienza primero.

CAUSAS O ETIOLOGÍA
 Los trastornos mentales son ocasionados por la conjunción de 3 órdenes de factores: biológicos, psicológicos y sociales.
BIOLÓGICOS: 
El daño del cerebro tiene una o varias  de las siguientes causas:
GENÉTICAS, ENFERMEDAD CEREBRO-VASCULAR, ENFERMEDAD DEGENERATIVA, TRAUMATISMO CRÁNEO-ENCEFÁLICO, INFECCIONES QUE LLEGAN AL CEREBRO, NEOPLASIAS O TUMORES, ALTERACIONES DEL DESARROLLO DEL S N C, ENFERMEDADES METABÓLICAS Y NUTRICIONALES E INTOXICACIÓN POR DROGAS O AGENTES QUÍMICOS.

PSICOLÓGICOS:
Las manifestaciones de los trastornos mentales son extremadamente variables debido a que cada persona tiene una forma particular de ser, es lo que conocemos como personalidad. Esto hace que un mismo síntoma o signo se presente de manera particular en cada uno de los pacientes. Sabemos que la constitución de la personalidad tiene elementos heredados de sus padres y elementos adquiridos  mediante la interrelación con su ambiente. Esto incluye, por supuesto, a sus padres y personas que lo atendían desde muy temprano en su vida, su familia, escuela, amigos, etc. La interrelación mencionada puede ser positiva y generar individuos  con mecanismos de defensa adaptativos o,  por el contrario, negativa y generar mecanismos defensivos des-adaptativos  que ocasionaran sufrimientos en la persona y sus allegados.
Sugerimos revisar los temas: estrés, personalidad, mecanismos de defensa y aprendizaje, en este mismo blog.

SOCIALES:
El medio socio-económico juega un papel de mucha importancia en el desarrollo de enfermedades mentales y trastornos del comportamiento. Factores como la cultura, nivel académico, organización social, urbanismo,  normas sociales  adecuadas, disponibilidad de instituciones sanitarias, seguridad social, seguridad personal,  oportunidades de trabajo y situación económica tengan un enorme impacto en la salud mental de los ciudadanos.
Sugerimos revisar los temas: Psicología social, psicología ambiental y calidad de vida, en este mismo blog.

Las alteraciones psicopatológicas se deben a alteraciones de subsistemas fundamentales que se ocupan de la supervivencia del individuo y la preservación de la especie que, como vimos en el trabajo sobre funciones mentales, incluyen las emociones, las motivaciones, el estado de ánimo, relacionados con el sistema límbico y subcortical. También con funciones ejecutivas y de aprendizaje, relacionadas con circuitos fronto-limbicos-temporales y con funciones sensoperceptivas.
Las alteraciones de funciones  cognitivas instrumentales,   como afasia, agnosia, apraxia, agrafia, etc   se relacionan con alteraciones de la neo-corteza.    



Bibliografía
American Psychiatric Association : D S M -IV , Washington,DC, APA, 1994.
Ardila, A. Ostrosky,F.: Guía para el Diagnóstico Neuropsicológico, México 2012
López-Ibor, J. J. Ortiz,  T.: Lecciones de Psicología Médica, Masson, Barcelona,1999.
O M S: C I E -10 Transtornos mentales y del comportamiento, Madrid, Meditor. 1992.
Taboada, I. : Semiología Neuropsiquiatrica 2 y terapias biológicas, S V P , Caracas, 1999.
Toro, J.; Yepes,M. ; Palacios E. : Neurología, Mc Graw Hill, Bogotá, 2001.

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