lunes, 4 de enero de 2010

PSICOLOGÍA DEL ENFERMO TERMINAL


PSICOLOGÍA DEL ENFERMO TERMINAL
·´´Los médicos estamos para curar, pero también para ayudar a morir´´. Carlos Cristos  ´
ANTES DE LOS AÑOS SESENTA LAS PERSONAS CON UNA ENFERMEDAD TERMINAL MORIAN EN SU CASA, RODEADAS DE SUS FAMILIARES Y VECINOS…
EL MÉDICO SE LIMITABA A INFORMAR EL SOMBRIO PRONÓSTICO…
LOS AMIGOS Y ALGÚN RELIGIOSO DABAN APOYO AL MORIBUNDO Y A SUS FAMILIARES.
AL PROGRESAR LA TECNOLOGÍA TERAPEÚTICA (UCI, QUIMIOTERAPIA, ETC) LOS PACIENTES CON ENFERMEDADES CRÓNICAS SE FUERON A PASAR SUS ÚLTIMOS DIAS A LOS HOSPITALES…
EL PERSONAL DE SALUD ASUMIÓ UNA NUEVA Y ANGUSTIANTE TAREA: ACOMPAÑAR EN LA AGONÍA.
LOS USUARIOS COMENZARON A SOLICITAR ATENCIÓN E INFORMACIÓN SOBRE COMO AFRONTAR ESTA SITUACIÓN DEL ENFERMO TERMINAL.
LOS HUMANISTAS SE INTERESARON POR LA TANATOLOGÍA QUE HABÍA PASADO A SER UNA CIENCIA CASI EXCLUSIVA DE LA BIOLOGÍA DESDE EL SIGLO XIX.
EN LA UNIVERSIDAD DE CHICAGO, ELIZABETH KLÜBER –ROSS ESTUDIÓ A FONDO EL PROCESO PSICOLÓGICO DE AGONÍA Y MUERTE Y SU PSICOTERAPIA.
EN 1969 PUBLICÓ SU FAMOSO LIBRO SOBRE LA MUERTE EN EL QUE DESCRIBE CINCO FASES DEL PROCESO DE AGONÍA:
1. SHOCK Y NEGACIÓN
2. RABIA
3. NEGOCIACIÓN
4. DEPRESIÓN
5. ACEPTACIÓN
SHOK Y NEGACIÓN
EL PACIENTE ENTRA EN UN ESTADO DE PERPLEJIDAD Y RECHAZO A ACEPTAR EL DIAGNÓSTICO FATAL. NIEGA LA ENFERMEDAD Y BUSCA ALTERNATIVAS.
EN ESTA FASE EL TRATO EMPÁTICO POR PARTE DEL MÉDICO Y RESTO DEL PERSONAL SANITARIO ES IMPORTANTE PARA AYUDAR AL PACIENTE Y SU FAMILIA.
RABIA
SE ASUME LA IRREVERSIBILIDAD DE LA ENFERMEDAD, PERO SE NIEGA A ACEPTARLA. SE SIENTE FRUSTRACIÓN Y RABIA. SE REBELA CONTRA TODO. PUEDE DESARROLLAR CONDUCTAS AUTO Y HETERO AGRESIVAS.
NECESITA MUCHO APOYO PARA QUE TOME ACTITUDES MÁS REALISTAS PERMITIENDOLE EXPRESAR SUS SENTIMIENTOS

NEGOCIACIÓN
EL PACIENTE HACE PROMESAS: AL PERSONAL DE SALUD A LOS AMIGOS, A LOS SANTOS, ETC. CON LA ESPERANZA DE RECUPERARSE. CUMPLE ESTRICTAMENTE CON EL TRATAMIENTO PENSANDO QUE TAL VEZ ASI PUEDA SALVARSE.
PARECIDO A LO QUE HACEN LOS NIÑOS DESPUES DE UNA REBIETA, CUANDO ARREPENTIDOS PROMETEN PORTARSE BIÉN SI LOS DEJAN VISITAR A UN AMIGO
DEPRESIÓN
A MEDIDA QUE LA ENFERMEDAD PROGRESA TOMA CONCIENCIA DE LO IRREMEDIABLE DEL FIN Y LO INÚTIL DE SU ESPERANZA. ENTRA EN UNA DEPRESIÓN CON APTÍA INSOMNIO, ANHEDONIA, ANOREXIA, ETC.
SI EL PACIENTE LO SOLICITA SE LE DARÁ APOYO ESPIRITUAL Y PSICOTERAPIA….
SI SE HACE NECESARIO SE DEBEN ADMINISTRAR ANALGÉSICOS E HIPNÓTICOS PARA EVITAR QUE EL PACIENTE SUFRA
ACEPTACIÓN
POR FIN ENTIENDE QUE LA MUERTE ES INEVITABLE Y LA ACEPTA. EN ESTE MOMENTO PUEDE HABLAR CON SUS FAMILIARES, YA NO TEME A LA MUERTE SI NO AL SUFRIMIENTO.
ESTAS CINCO FASES SE SOLAPAN ENTRE ELLAS O PUEDEN AVANZAR Y RETROCEDER.
EL MÉDICO DEBE ESTAR ATENTO A LOS CAMBIOS QUE SE SUCEDAN A FIN DE DAR EL APOYO E INFORMACIÓN NECESARIOS.

MIEDO A LA MUERTE
LA MUERTE ES UN FENÓMENO ATERRADOR UNIVERSAL…
ORIGEN DE TODOS LO MIEDOS:
MIEDO A UN ATRACO, A UN ACCIDENTE, A LAS ALTURAS, A LA ENFERMEDAD, ETC. NO ES MÁS QUE MIEDO A LA MUERTE.
LOS MÉDICOS NO ESCAPAN A ESTE MIEDO A LA MUERTE
EL MÉDICO, AL IDENTIFICARSE CON EL PACIENTE HACE TAMBIEN UNA NEGACIÓN E INTENTA PROLOGAR SU VIDA. PUDIENDO ABRIGAR FALSAS ESPERANZAS Y TRASMITIRLAS AL ENFERMO Y SUS ALLEGADOS
…Y SIN QUERER PUEDE PROLONGAR EL SUFRIMIENTO Y LOS GASTOS DEL PACIENTE Y SUS FAMILIARES.
MUCHAS VECES LA SOCIEDAD FUERZA AL MÉDICO A PROMETER CURACIONES CIENTIFICA Y TÉCNICAMENTE IMPOSIBLES.
CONVENDRÍA “DESMEDICALIZAR” ALGUNOS TÓPICOS DE LA VIDA Y HUMANIZAR EL MORIR.
...PROCURANDO QUE SEA UN TRANCE LO MÁS DIGNO POSIBLE PARA EL PACIENTE, SU FAMILIA Y EL MÉDICO.

MEDIDAS QUE PUEDEN TOMAR LOS MÉDICOS
La agonía deja un profundo recuerdo en los familiares, por lo que el trato debe ser cálido, para que esos recuerdos sean lo menos traumáticos posible:
• El control de síntomas va a ser un elemento fundamental en el cuidado al enfermo ya que es muy distinto el recuerdo del fallecido asociado a dolor, vómitos, insomnio, etc., que asociado a la dignidad de una persona con una buena calidad de vida.
• Informar a la familia sobre el diagnóstico y pronóstico: Suele ser útil realizar una entrevista con toda o parte de la familia con la idea de hacer un planteamiento general de la situación e informar sobre diagnóstico, pronóstico y cambios previsibles del paciente.
• También es una buena oportunidad para hablar de la comunicación de la familia con el enfermo, de su derecho a conocer el diagnóstico si lo desea, etc.
• Es conveniente tener, por lo menos, una persona de referencia en la familia, que asuma la organización de la asistencia al enfermo:
A este familiar se le debe prestar mucha atención, se debe explorar su salud psicofísica, asesorarle en el cuidado al enfermo, tratar de que reparta la responsabilidad del cuidado y que se busque períodos diarios de liberación de sus tareas; propiciar la expresión de sentimientos como el cansancio, la angustia, la rabia o el deseo de que todo acabe, y asegurarle que son sentimientos normales y naturales en estas condiciones.
Es útil conocer la opinión de la familia sobre comunicar o no el diagnóstico al enfermo y trabajar para tener libertad en este aspecto, evitando que condicione nuestra relación con él. Hay que hacerles ver el derecho que tiene el enfermo a ejercer su capacidad de pensar, elegir, decidir y actuar basándose en sus propios valores y las ventajas de que sea el protagonista de su enfermedad.
• La comunicación de sentimientos enfermo-familia es útil para que el enfermo se sienta acompañado y la familia inicie su duelo anticipado que le será posteriormente de gran ayuda
• que la familia incorpore la idea de que el tiempo se acaba y lo tiene que aprovechar para despedirse, para decir o hacer aquello que le gustaría a su familiar
• Que no quede “nada por dentro”
• Es preferible una comunicación sincera que estar escondiendo dolor, preocupación y miedo, porque el paciente siempre lo va a notar.
• Hay que estimular en la familia una actitud hacia el enfermo de escucharlo y entenderlo, de permitirle que exprese sus ideas y emociones.

LA FASE FINAL
El colapso físico y mental se va acentuando rápidamente hasta llegar al coma.
La angustia y la inquietud del enfermo van cediendo hasta llegar a un estado de calma total.
El tono muscular va perdiéndose hasta llegar a la atonía.
Se presentan los estertores agónicos, debidos a la acumulación de secreciones en el tracto respiratorio bajo
La hipotonía muscular y la deshidratación dan la típica “facies hipocrática”: nariz perfilada, ojos hundidos, boca entreabierta, etc.
Al cesar los signos vitales el médico debe anotar fecha y hora de la muerte.
Generalmente los familiares están perplejos o confusos y debemos orientarlos en todo lo relacionado a los trámites administrativos (certificado de defunción) y preparación del cadáver.
Debe permitirse ver y tocar el cadáver el tiemplo que lo desee el doliente.
Debemos estimular dar el nombre adecuado a los fenómenos naturales y normales:” LA MUERTE,” “EL CADAVER”, “EL ENTIERRO”, etc. para facilitar el duelo; respetando el “tempo psíquico” de cada doliente.
No es conveniente, por ej. Referirse al hecho como “se quedó dormido”


Bibliografía:
Diccionario Médico 4ta edición (1998) Masson , Barcelona.
Kluber-Ross,(1969) Sobre la muerte. Ed. Grijalbo. Barcelona.
Lopez –Ibor, J. (1999) Lecciones de Psicología Médica. Masson. Barcelona.
Lazarus, R. (2000) Estrés y emoción, Ed. Desclée, Bilbao