miércoles, 19 de febrero de 2014

DESARROLLO: ADULTO MAYOR

ADULTO MAYOR


Existen numerosas definiciones de envejecimiento. Es difícil establecer con precisión el concepto, pero en general, todos los autores coinciden en que se trata de un proceso dinámico, multifactorial e inherente a todos los seres vivos.
Podríamos definir el envejecimiento como el proceso por el que el individuo, con el paso del tiempo, va perdiendo vitalidad, entendiendo vitalidad como la capacidad que tiene el organismo para realizar sus diferentes funciones biológicas.
Ello conlleva una mayor vulnerabilidad ante cualquier agresión externa o situación de estrés, conduciendo en último término a la muerte.
No todo el organismo envejece simultáneamente. Hay funciones que permanecen en el individuo hasta muy avanzada edad y otras se pierden precozmente.
Para algunos autores es posible separar el concepto de envejecimiento y el de patología asociada a la edad. Para otros autores, es imposible separar éstas variables.
Teorías del envejecimiento programado o del reloj biológico: teorías que sostienen que las acciones programadas de ciertos genes específicos rigen el envejecimiento.
Teorías estocásticas: teorías según las cuales el cuerpo envejece a causa de las agresiones aleatorias provenientes de los medios interno y externo.
El envejecimiento fisiológico (eugérico) ocurre primordialmente en función del paso del tiempo, sin estar demasiado condicionado por alteraciones patológicas o por factores ambientales.
El envejecimiento patológico es el deterioro físico y mental producido por el conjunto sucesivo de daños, tanto primarios como secundarios, debido, por ejemplo, a procesos vasculares, infecciosos o tumorales.
El término “geron” (del griego) encierra significados cronológicos, biológicos y sociales.
El término “senescencia” (del latín “senescere”) quiere decir alcanzar la vejez, la ancianidad.
En algunos países se utiliza el término “tercera y cuarta edad” para referirse a las personas longevas.
Recientemente se ha generalizado el término “Adulto Mayor”.
Se considera adulto mayor a una persona a partir de los 65 años de edad en adelante.
En la actualidad, la prolongación del promedio de vida y la proporción creciente de la población de adultos mayores, ha determinado su clasificación en dos etapas: temprana y avanzada.
Adulto mayor, etapa temprana, de los 65 a los 75 años. Son personas aún sanas y activas.
Adulto mayor, etapa avanzada, a partir de los 76 años. Un porcentaje importante de las personas a partir de ésta edad requiere servicios de asistencia y rehabilitación. 
Aspectos Biológicos o cambios físicos del Adulto Mayor
Los cambios físicos afectan la apariencia exterior de la persona, así como el funcionamiento de todos los órganos, debido a la modificación en las funciones fisiológicas. Podemos mencionar los siguientes:
Se intensifica la rugosidad y sequedad en la piel por la pérdida de elasticidad.
Cambios en el sistema músculo-esquelético, ocurridos por la gradual pérdida de elasticidad en los músculos y el incremento progresivo en la rigidez y el encogimiento del esqueleto, lo cual limita de manera progresiva las habilidades neuromusculares (disminución en la psicomotricidad y en la fuerza muscular).
Cambios degenerativos en los órganos de los sentidos: pérdida de la agudeza visual y auditiva, principalmente.
Cambios en la homeostasis y  en la capacidad funcional de reserva.
Se hacen más evidentes las enfermedades dentales.
Los adultos mayores pueden presentar pérdida de la masa ósea, siendo más frecuentes los casos en la mujer (osteoporosis).
Cambios en la sexualidad: las respuestas sexuales son más lentas en los adultos mayores; ambos miembros de la pareja experimentan un descenso en el deseo y en la frecuencia sexual.
El adulto mayor puede presentar un aumento de la vulnerabilidad a ciertos padecimientos y un mayor riesgo en cuanto a las enfermedades crónicas (del corazón y del sistema circulatorio, diabetes, enfermedades respiratorias, anemia, cáncer, entre otras).
En general, los cambios en el aspecto físico y fisiológico se tornan más evidentes y pueden llegar a convertirse en una discapacidad.
 Si se produce la discapacidad, los adultos mayores pueden hacerse parcial o totalmente dependientes de otras personas que los atiendan y cuiden.
Aspectos Psicológicos del Adulto Mayor
La adaptación a una fuerza física y a una salud en descenso. Para los adultos mayores mantener la cohesión de la identidad personal puede ser muy importante cuando experimentan grandes cambios en su salud y en su forma de vida.
El abandono de las metas que no se pudieron conseguir y la aceptación de la vida pasada y presente.
La capacidad de ver las experiencias pasadas de sí mismo en forma positiva, a pesar de los errores que se hayan cometido en el transcurso de la vida.
En algunos adultos mayores las funciones cognitivas pueden disminuir, mientras que aquellos que realizan actividades intelectuales estimulantes pueden mantenerse mentalmente alertas.
Disminución progresiva de la actividad del sistema nervioso. Se presenta una reducción gradual en la capacidad sensitiva y perceptiva en general y un evidente descenso de la capacidad de procesamiento de información y en consecuencia del tiempo de reacción a los estímulos.
Posibilidad de disminución de la capacidad de memoria (las fallas en la memoria reciente son más frecuentes que las fallas en la memoria remota). Algunos adultos mayores podrían sufrir  trastornos específicos de la memoria.
Los adultos mayores establecen más apego con sus familiares e igualmente pueden solicitarles mayor expresión de afecto hacia ellos.
También pueden demostrar interés por transmitir el conocimiento acumulado, el juicio maduro y las experiencias propias a las futuras generaciones.
Aspectos Sociales del Adulto Mayor

El principal sistema de apoyo social para el adulto mayor lo constituyen la familia, los amigos, los ex-compañeros de trabajo y los copartícipes en actividades recreativas y religiosas.
Cumplimiento de roles familiares (principalmente el de abuelos).
Mantener la carrera o trabajo hasta alcanzar la jubilación.
Adaptarse a la jubilación y a los cambios que esto implica (menor ingreso, mayor tiempo libre, etcétera).
Las reacciones de las personas al abandono del mundo del trabajo remunerado difieren dependiendo de su condición financiera y de sus sentimientos hacia el trabajo. Por otra parte, algunos adultos mayores pueden tener la voluntad para seguir trabajando mientras su condición física se lo permita.
Los adultos mayores comienzan a afrontar  la idea de la propia muerte.
Los significados personal y cultural de la muerte influyen de manera importante en el hecho de que las personas muestren miedo o preocupación con los pensamientos acerca de éste evento.
Adaptarse a la posibilidad de la muerte del conyugue.
Algunos adultos mayores podrían estar enfrentando un gran estrés por la muerte de un descendiente, como por ejemplo, un hijo o un nieto.
Necesidad de interacción social que se satisface mediante una afiliación explícita con el grupo de edad afín.
Asumir las funciones sociales y cívicas de manera más pausada.
Establecer rutinas, planes y estilo de vida satisfactorios (adaptados a las necesidades físicas, psicológicas y sociales del adulto mayor).
Bibliografía
www.medicinapsicologica.blogspot.com
Craig, Grace (2009). Desarrollo Psicológico. Nueva York: Editorial Prentice-Hall.
Feldman, R.S. (2007). Desarrollo psicológico a través de la vida. Madrid: Pearson. Prentice Hall.
Morris; Charles (2009). Psicología. Nueva York: Editorial Pearson.
Papalia, Diane, Olds, Rally (2000). Desarrollo Humano. Bogotá: McGraw Hill.
Pinel, John (2007). Biopsicología. Madrid: Editorial Pearson.
Santrock, John (2007). Psicología del Desarrollo. Nueva York: Editorial McGrawHill.
Schaie, K.W. y Willis, S.L. (2003). Psicología de la edad adulta. Madrid: Editorial Pearson.


DESARROLLO: ADULTO


ADULTO
La edad Adulta es la etapa de la vida humana en la cual el individuo alcanza su desarrollo completo.
La edad Adulta es el período comprendido desde los 19 años hasta los 65 años. Se subdivide en dos etapas:
Edad adulta temprana: Desde los 19 hasta los 45 años aproximadamente.
Edad adulta intermedia: Desde los 45 hasta los 65 años aproximadamente.
Diversos autores han planteado que en la etapa de la adultez existe una interacción entre la competencia personal y la presión ambiental, entendiendo por competencia la capacidad que tiene el sujeto en todos los aspectos que le son propios, tales como una buena salud biológica, la facilidad para desenvolverse en la vida diaria, la inteligencia emocional, el pensamiento abstracto y el correcto procesamiento de la información que recibe de su medio, así como también una efectiva utilización del tiempo libre en actividades, descanso y aficiones.
De la misma forma, en su conducta social el individuo desarrolla los roles establecidos a nivel familiar y de estructuras propias de su cultura.
Todos estos aspectos originan gran variabilidad entre los sujetos.
Por otra parte, la presión ambiental está formada por aquellos estímulos que recibe el individuo de su entorno y que ponen en movimiento su conducta.
 Para que el sujeto se encuentre cómodo es necesario que logre el equilibrio entre sus habilidades y los requerimientos que proceden de su entorno.
La edad adulta es una etapa de gran producción intelectual, creativa y de autorrealización personal.
La persona adulta en su vida social tiene relaciones profesionales, pertenece a asociaciones culturales, deportivas, intelectuales o religiosas y los vínculos de amistad tienden a centrarse en torno a éstos grupos.
También se potencian las relaciones familiares con los antecesores y con los descendientes y se fortalece la intimidad con la pareja.
Lo que especialmente marca el cambio de etapas en la vida del sujeto adulto, no es tanto la edad, sino la época y la sociedad y/o cultura en la que le ha tocado vivir. El sujeto irá actuando en cada momento según las exigencias que determinan los roles que deba asumir y las situaciones que tenga que enfrentar.
En comparación con otras etapas de la vida, los adultos reciben mayores atribuciones y obligaciones que les son impuestas producto de las presiones sociales, económicas y culturales.
 También se debe considerar que a cada momento socio-histórico y a las distintas formas de organización social y cultural le corresponden sus normas y tareas específicas.
Edad Adulta Temprana (19 - 45 años aproximadamente).
En la etapa de la adultez temprana la mayoría de los adultos jóvenes van a decidir su futuro y van a presentar la mayoría de tomas de decisiones importantes para ellos. En este proceso muchos comenzarán a trabajar, se harán profesionales, iniciarán una familia o harán viajes.
Aspectos Biológicos
Plenitud de su desarrollo biológico. El individuo alcanza el punto máximo de salud física.
Fuerza más elevada, energía y resistencia; reflejos más rápidos, sistema inmunológico más fortalecido.
Funcionamiento motor y sensorial completo
Capacidad reproductora en máximo nivel.
Físicamente el adulto tiene una estatura promedio de 1.80 cm en el hombre y 1.60cm en la mujer.
Aspectos Psicológicos
En este periodo de la vida adulta es donde la mayor parte de las personas tienen como meta principal estudiar y trabajar.
La capacidad mental está en su mejor momento para ser explotado y poder experimentar lo que le guste a cada persona.
Predomina un pensamiento reflexivo y pragmático que le permite a los adultos jóvenes realizar la toma de decisiones probablemente más numerosa en comparación con otras etapas de la vida, lo cual le ayudará a madurar y convertirse en una persona segura y responsable.
La personalidad y el carácter se presentan más firmes.
El pensamiento es más flexible y práctico.
La mejor capacidad intelectual y memorística en ésta etapa permite una conducta eficaz dirigida hacia una meta.
Búsqueda de autonomía en las decisiones. Mayor seguridad personal y autoestima.
Mejor capacidad de control emocional.
Desarrollo de mejores habilidades de afrontamiento ante el estrés.
Búsqueda de una adecuada salud mental.
Las personas establecen o consolidan vínculos basados en la amistad, el amor o la sexualidad. Al ser independientes, los jóvenes adultos buscan intimidad emocional y física, con mayor conciencia de sí mismos y consideración hacia los sentimientos de otras personas.
Mejora la habilidad para comunicar emociones, tomar decisiones sexuales y resolver conflictos.
 Aspectos Sociales
Durante ésta etapa generalmente el adulto joven ya empieza a independizarse de los padres y cerca de los 30 años se espera que tengan un trabajo o una carrera laboral; que comience la formación de una  relación de pareja con fines más estables, y, la precisión de una responsabilidad mayor hacia la sociedad o en otras palabras, brindar un servicio a la comunidad.
Inicio de la capacitación laboral (preparación para el cumplimiento de una profesión u oficio).
Ingreso al mundo del trabajo (desempeño de la profesión u oficio).
Abandono del hogar paterno, unión de pareja y familia (paternidad, maternidad).
Desarrollo de una filosofía de vida y un código ético.
Búsqueda de realización personal en muchos ámbitos de la vida, por ejemplo, esfuerzo por obtener beneficios socioeconómicos, ascenso laboral, logros académicos, entre otros.
Las normas y costumbres sociales de hoy en día han cambiado en comparación con épocas pasadas.
Actualmente los estilos de vida en cuanto a la conformación de uniones de pareja que se pueden encontrar en la sociedad incluye que las personas se casen, vivan en concubinato, se divorcien, se vuelvan a casar y formen una familia con los respectivos hijos de uniones previas. Por otra parte, en las últimas décadas se ha incrementado notablemente el número de personas que deciden permanecer solteras.
Igualmente las personas pueden decidir ser padres solteros o acordar no tener hijos, así como también pueden vivir con una pareja de su propio sexo (los adultos jóvenes tienen mayor probabilidad que los adolescentes de identificarse como homosexuales; las actitudes negativas hacia la homosexualidad están disminuyendo progresivamente).
Del mismo modo ocurre que las elecciones de una persona pueden cambiar en el transcurso de la vida.
Desde el período de la edad adulta temprana se asumen diversos roles sociales y las personas son productivas para la sociedad; es la edad en la cual encontramos nuestro lugar en el mundo y nos damos cuenta de lo que somos o no somos capaces de hacer.
Los cambios durante éste período emergen de manera sucesiva o en etapas marcadas en ocasiones por crisis emocionales, que preparan el camino hacia la etapa posterior.
Edad Adulta intermedia (45 - 65 años aproximadamente)
En ésta etapa las personas presentarán algunos cambios tales como:
Un descenso en las habilidades sensoriales, la tonicidad muscular y la capacidad física.
Se consolidan los roles sociales y profesionales.
Se pueden presentar tensiones familiares y/o laborales que afectan el bienestar físico y emocional.
Aspectos Biológicos
Cambios Físicos:
 Aparecen las canas, sequedad cutánea (arrugas) y calvicie.
 Disminución de la fuerza muscular y de la velocidad de reacción.
 Acumulación de tejido adiposo en determinados sectores del cuerpo.
Disminución en la producción de hormonas. En la mujer se produce la menopausia y en el hombre la andropausia.
Aspectos Psicológicos
Se observa que algunas tareas intelectuales se incrementan, por ejemplo, la habilidad para resolver problemas con información que el sujeto es capaz de recordar.
 En ésta edad se puede lograr un conocimiento especializado (más intuitivo, es decir, basado en la experiencia).
El conocimiento se mantiene e incluso se amplía, sobre todo cuando se utilizan las capacidades intelectuales de forma regular.
También las habilidades verbales se potencian en esta etapa, principalmente en aquellos sujetos que de forma continua estimulan su desarrollo intelectual mediante el trabajo y la lectura.
El tipo de pensamiento utilizado por el adulto en ésta etapa puede estar determinado por las expectativas, la experiencia vivida y el estado emocional. Los adultos en esta etapa integran la lógica con la emoción.
 Ciertos tipos de trabajo incrementan las habilidades cognitivas, por ejemplo, un arquitecto va a desarrollar la capacidad de visualizar relaciones espaciales mucho más que alguien que se desarrolle en otro campo laboral.
Las personas que tienen un trabajo sustantivamente complejo, que exige criterio y pensamiento independiente, tienden a ser cognitivamente más flexibles.
Utilizan la creatividad y las elecciones morales tomando como referencia aspectos tanto sociales como emocionales.
Las personas pueden actualizar su aprendizaje en la medida en que están motivadas para ello.
Aspectos Sociales
Todos los cambios que se producen en ésta etapa nos indican que los aspectos sociales son la clave de la madurez. Podemos mencionar algunos:
Ayudar a los hijos adolescentes a convertirse en adultos responsables, orientando y a la vez respetando la autonomía.
Lograr la responsabilidad cívica y social, por ejemplo, participando en actividades comunitarias para obtener una mejor calidad de vida.
Mantener un equilibrio entre las actividades sociales y el hogar.
Alcanzar y mantener una actuación satisfactoria en la ocupación o trabajo.
Desarrollar actividades para el ocio y tiempo libre del adulto.
Relacionarse con la pareja como persona, por cuanto pueden surgir conflictos que estaban latentes a lo largo de la vida que no se habían resuelto por alguna razón.
Aceptar y adaptarse a los cambios fisiológicos.
Adaptación intergeneracional (hijos adolescentes y los propios padres que envejecen). En ésta etapa, el vínculo entre los hijos y sus padres adultos mayores es fuerte.
En este período algunos adultos estarán por jubilarse, experimentarán el rol de abuelo; otros podrían estar enfrentando la pérdida de un hijo, padre, esposo, ya sea por separación, divorcio o muerte.
Estrés y Ansiedad
El estrés influye en muchas enfermedades propias de la edad adulta. Por otro lado los lazos sociales fomentan la coherencia en la vida, ya que el apoyo emocional minimiza el estrés.
Las diferencias de personalidad influyen en la forma en que la gente responde a los eventos de la vida, e incluso, determinan el grado de afectación para cada persona en el momento de la presentación de un evento estresante.
Estrés: es un proceso por el cual las personas responden a eventos que perciben como amenazantes o generadores de conflicto, elaborando patrones de respuesta como reacción adaptativa ante las demandas del medio ambiente.
Ansiedad: es un estado emocional negativo, vinculado más a lo intra-psíquico, relacionado con la fobia, el miedo y el pánico y supone la anticipación de una amenaza vaga o difusa.
El estrés influye en muchas enfermedades propias de la edad adulta.
Actualmente, el mapa del genoma humano está permitiendo a los expertos descubrir las bases genéticas de los trastornos y las enfermedades.
Pero se ha logrado determinar mediante experimentos científicos, que la mayoría de las enfermedades son multifactoriales e involucran causas genéticas y ambientales.
El estrés influye en muchas enfermedades propias de la edad adulta.
Mecanismos de Defensa
La ansiedad desencadena mecanismos de defensa o de afrontamiento para hacer frente a las amenazas reales o imaginadas.
Los mecanismos de defensa son procesos psicológicos automáticos que protegen al individuo de la ansiedad y de la conciencia de amenazas o peligros externos o internos. Los mecanismos de defensa mediatizan la reacción del individuo ante los conflictos emocionales y ante las amenazas externas; constituyen funciones psíquicas reguladoras.
 La misión de los mecanismos de defensa dentro del psiquismo es la de regular las cargas de energía (disminuyendo la tensión psíquica) para "proteger" el equilibrio y evitar toda clase de trastornos o perturbaciones producidas por exceso de excitación emocional.
Unos mecanismos de defensa son más sanos y adaptativos y permiten al sujeto superar el estrés con mayor fortalecimiento de su personalidad, al corregir los propios errores. Otros son menos adaptativos, no resuelven  los problemas de fondo; son sólo paliativos, que no permiten a la persona crecer, ni corregir sus errores. Otros mecanismos de defensa son francamente patológicos.
Estilo de vida saludable en el adulto
 Según Rodríguez-Marín, J. y García, J., (1995) (citado por Gómez, J., et al, 2003) desde los modelos psicosociales, podemos definir el estilo de vida saludable como un "conjunto de patrones conductuales o hábitos que guardan una estrecha relación con la salud".
Por patrones conductuales entendemos formas recurrentes de comportamiento que se ejecutan de forma estructurada y que se pueden entender como hábito cuando constituyen el modo habitual de responder a diferentes situaciones. Estos hábitos se aprenden a lo largo del proceso de socialización del individuo y una vez adquiridos son difíciles de modificar.
Para Green, L. (1984) (citado por Gómez, J., et al, 2003) la educación para la salud es la disciplina encargada de comunicar a las personas lo que es la salud, considerando las tres facetas que la conforman: biológica, psicológica y social, así como de transmitir información sobre los comportamientos específicos que suponen un riesgo para la salud y aquellos otros que por el contrario mejoran la salud.
Enfermedades y estilo de vida en el adulto
El estilo de vida tiene una relación directa con la salud y la condición física, por ejemplo, factores tales como la nutrición, el sueño, la actividad física o por otra parte, el tabaquismo, el consumo de alcohol y drogas.
La actitud más prudente en cuanto al estilo de vida consiste en una dieta saludable, acompañada de actividad física regular.
Bibliografía
www.medicinapsicologica.blogspot.com
Berk, Laura (2009). Desarrollo Infantil. Nueva York: Editorial Pearson.
Craig, Grace (2009). Desarrollo Psicológico. Nueva York: Editorial Prentice-Hall.
Feldman, R.S. (2007). Desarrollo psicológico a través de la vida. Madrid: Pearson. Prentice Hall.
Gómez, José; Jurado, María; Viana, Bernardo, Da Silva, Edir y Hernández, Antonio (2003). Estilos y Calidad de Vida. Madrid: Pearson. Prentice Hall.
Morris; Charles (2009). Psicología. Nueva York: Editorial Pearson.
Papalia, Diane, Olds, Rally (2000). Desarrollo Humano. Bogotá: McGraw Hill.
Pinel, John (2007). Biopsicología. Madrid: Editorial Pearson.
Santrock, John (2007). Psicología del Desarrollo. Nueva York: Editorial McGrawHill.
Schaie, K.W. y Willis, S.L. (2003). Psicología de la edad adulta. Madrid: Editorial Pearson.


DESARROLLO ADOLESCENCIA


ADOLESCENCIA
La adolescencia es una época de cambios físicos, sociales, en la personalidad, en el pensamiento.
Se inicia la adolescencia con cambios bruscos en todos los aspectos de la vida. Comienza en promedio alrededor de los 10 a 12 años y termina entre los 18 a 19 años, aunque el paso de adolescente a adulto es muy progresivo, con límites poco definidos.
La maduración del cerebro se prolonga hasta la adolescencia. Este desarrollo está determinado genéticamente, con influencias del medio ambiente y matices sociales-culturales.
La maduración del SNC va a inducir cambios hipotalámicos que a su vez van a dirigir el concierto hormonal del organismo con todo el cortejo de cambios anatómicos, fisiológicos y psicológicos que le son característicos, para preparar al individuo adulto en el desempeño de vida.
Definición de Adolescencia
Según la OMS (1974) la Adolescencia es el período comprendido desde los 10 años hasta los 19 años. Se subdivide en tres etapas:
Etapa precoz (de 10 a 13 años);
Etapa intermedia (de 14 a 16 años);
Etapa tardía (de 17 a 19 años).
Es una etapa en la vida humana en que:
a) Biológicamente: “…el individuo progresa desde la aparición inicial de las características sexuales secundarias hasta la madurez sexual…”
b) Psicológicamente: “…los procesos psicológicos del individuo y las pautas de identificación evolucionan desde las del niño hasta las del adulto…”
c) Socialmente: “…se realiza una transición del estado de dependencia socioeconómica total a una relativa independencia”.
Los Aspectos Biológicos de la Adolescencia incluyen:
Intensa actividad hormonal.
Primera menstruación y primera eyaculación sin aptitud para la procreación.
Aparición de caracteres sexuales primarios y secundarios.
Las hormonas influyen en:
-los cambios de humor;
-que los adolescentes estén más irritables;
-el aumento del deseo sexual.
Pubertad o etapa de la adolescencia precoz
Pubertad: concepto biológico que identifica el periodo caracterizado por la aparición y desarrollo de los caracteres sexuales secundarios (con fines reproductivos) y el estirón puberal (para lograr la talla adulta).
La pubertad es el proceso en que los niños se transforman en personas sexualmente maduras, capaces de reproducirse.
Comienza con los primeros cambios puberales y finaliza con la adquisición de la capacidad de reproducirse y con el cese del crecimiento somático.
Factores que inciden en el inicio puberal
Factores genéticos:
-Familiares.
-Étnicos.
Factores ambientales:
-Psicosocial.
-Geográfico.
-Nutrición.
-Actividad física.
Maduración Sexual
Entre los 9 y 13 años el sujeto comienza a madurar su sistema reproductor y a esa edad se despiertan sus inquietudes sexuales. Esto es producto de la maduración del sistema hipotálamo-hipofisario. Previamente el escolar había pasado por un periodo de latencia, con menor interés por el sexo.
Aspectos Biológicos de la Adolescencia:
Cambios en las niñas:
-Crecimiento de los senos.
-Crecimiento del vello púbico.
-Crecimiento de vello en las axilas.
-Crecimiento corporal.
-Menarquía.
-Aumento de la producción de las glándulas sebáceas y sudoríparas.
Cambios en los niños:
-Crecimiento de los testículos y del saco escrotal
-Crecimiento del vello púbico
-Crecimiento del vello de rostro y axilas
-Crecimiento corporal
-Crecimiento del pene
-Cambio de voz
-Primera eyaculación de semen
-Aumento de la producción de las glándulas sebáceas y sudoríparas.
Edad aproximada de los cambios en la Adolescencia
Varones:
12 años: vello púbico, desarrollo de testículos y pene.
13 años: vello axilar, cambio de voz, primera eyaculación.
15 años: vello facial.
Hembras:
8 años: incremento pélvico.
9 años: desarrollo mamario.
10 años: vello púbico, flujo vaginal.
12 años: menarquía, vello axilar.
Evaluación: Estadios de Tanner
Existe una gran variabilidad en el inicio, duración y culminación de los cambios físicos característicos de la adolescencia, sin embargo, la secuencia de los mismos sigue un patrón común.
Para cada sexo se evalúa por separado mamas (M) y vello púbico (VP) en las mujeres, y genitales (G) y vello púbico (VP) en los varones.
Evaluación: Estadios de Tanner en mujeres
Mamas (M):
Estadio I: Preadolescente. No hay mama
Estadio II: Telarca: aparece el botón mamario (se detecta inicialmente solo por palpación); areola y pezón se elevan ligeramente. Inicio de pubertad en mujeres.
Estadio III: la mama y la areola crecen, no existe separación de contornos.
Estadio IV: Areola y pezón forman una elevación secundaria con respecto al resto de la mama.
Estadio V: Mamas adultas. La areola integra el contorno de la mama, el pezón se proyecta sobre la mama.
Vello Pubiano (VP):
Estadio I: Preadolescente. No hay vello púbico.
Estadio II: Pubarca: aparece vello escaso, ligeramente pigmentado, lacio, en el margen medio de los labios mayores.
Estadio III: vello más oscuro, comienza a rizarse, aumenta en cantidad y grosor.
Estadio IV: Burdo, rizado, pigmentado, abundante, no llega hasta cara interna de muslos.
Estadio V: Triángulo femenino de adultas, límite superior horizontal, lateralmente llega hasta raíz de miembros inferiores.
Desarrollo en las mujeres
En promedio ocurre entre los 10 y los 13 años. Sin embargo en algunos casos puede presentarse más tempranamente, a partir de los 8 años o más tardíamente hasta los 16 años.
Primer indicio: aparición del botón mamario (M 2 de Tanner).
Luego y/o al mismo tiempo, el vello pubiano (VP 2 de Tanner.)
Aceleración del crecimiento (Tanner M 2). Pico máximo de crecimiento alrededor de los 12 años (intervalo: 10-14 años), precediendo a la menarca en 6 meses.
Menarca: estadio de Tanner M 3- 4 (Promedio: 12,5 años) o a los 2 años después de la telarca.
Estudios científicos han arrojado resultados que han permitido determinar que para que la menarca tenga lugar, las mujeres necesitan que un 17% de su peso corporal esté constituido por masa grasa y para una ovulación adecuada, necesitan un 22% de grasa corporal.
Se sabe que la aparición de la menarquía se ha adelantado en los últimos siglos. Hace 200 años la menarquía se presentaba en las mujeres después de los 15 años, de allí que esta edad se consideraba como un hito en la vida de la mujer. Todavía se conserva la costumbre de celebrar esta edad en la joven.
Desaceleración del crecimiento (Tanner M 4). Luego de la menarca pueden crecer entre 3 y 7 cm más en los tres años subsiguientes.
Maduración sexual en las mujeres
Las muchachas son menos activas que los muchachos en relación a su actividad sexual y suelen ser más respetuosas de las normas sociales, tienden a evitar riesgos, son menos impulsivas y más prudentes. En cambio se muestran más proclives a las relaciones amorosas sin sexo, con una naturaleza mas relacional que de experiencia o exploración. No obstante también se interesan por la actividad masturbatoria y las caricias hetero y homosexuales, pero con un contenido romántico. Se estima que 20% de las chicas después de los 15 años se han masturbado alguna vez. A los 20 años ya tiene un patrón de preferencia sexual definido.
Evaluación: Estadios de Tanner en varones
Genitales (G)
Estadio I: Preadolescente.
Estadio II: Gonarca: testículos aumentan de tamaño (volumen mayor a 4 mililitros)/ (se detecta inicialmente solo por palpación), escroto rosado (por aumento de vascularización), inicio de aspecto rugoso. Inicio de pubertad en varones. Pene: similar a estadio prepuberal.
Estadio III: Escroto aumenta rugosidad, comienza pigmentación (oscurecimiento de la piel escrotal). Aumento testicular. Pene: aumenta de tamaño a predominio de su longitud.
Estadio IV: Aumenta aún más la rugosidad y pigmentación del escroto. Aumento testicular. Pene: el tamaño aumenta en diámetro, se desarrolla el glande.
Estadio V: Desarrollo completo de genitales, apariencia adulta.
Vello Pubiano (VP):
Estadio I: Preadolescente. No hay vello púbico.
Estadio II: Pubarca: aparece vello escaso, ligeramente pigmentado, lacio, en la base del pene.
Estadio III: vello más oscuro, comienza a rizarse, aumenta en cantidad y grosor.
Estadio IV: Burdo, rizado, pigmentado, abundante, no llega hasta cara interna de muslos.
Estadio V: Distribución tipo adulto, lateralmente llega hasta raíz de miembros inferiores.
Desarrollo en los varones
Ocurre en promedio entre los entre los 10 y los 13 años, pero puede presentarse más tempranamente, a partir de los 9 años o más tardíamente hasta los 17 años.
Primer indicio: Aumento del volumen testicular (4 centímetros cúbicos) (Tanner G 2) (entre los 9,5 y 13,5 años. Promedio: 11,5 años).
Luego crece el pene y aparece el vello pubiano (VP 2 de Tanner).
Sigue la primera eyaculación (espermarca) (Tanner G 3-4) (entre los 12 y 16 años aproximadamente).
La aceleración del crecimiento coincide con Tanner G 4.
Maduración sexual en los varones
El interés por la función sexual y el erotismo se incrementan en la adolescencia y el varón ensaya conductas variadas, que incluyen la masturbación, el voyerismo, frotismo, conductas hetero y homosexuales, etc. Se estima que el 80 % a 90 % se ha masturbado después de los 13 años. Estas conductas le permiten al adolescente conocer su sexualidad, aunque pudieran ser peligrosas. Al llegar a la adultez (18-21 años) ya el joven debe tener una conducta sexual definida con la que quedará el resto de su vida, salvo que sufra una enfermedad neuropsiquiátrica. La interrelación sexual para los chicos tiene una naturaleza exploratoria, para satisfacer deseos y menos para establecer una relación estable.
Maduración sexual y relaciones sexuales
Actualmente existe una mayor permisividad en cuanto a las relaciones sexuales prematrimoniales, pero siguen siendo menos indulgentes para las hembras que para los varones, de tal manera que a los 15 años un 30 % de las jóvenes ya han tenido relaciones sexuales con hombres mientras que 60 % de los muchachos las han tenido con mujeres.
 Las jovencitas que muestran caracteres sexuales secundarios más precozmente suelen ser más atractivas sexualmente para hombres mayores que ellas y por lo tanto suelen iniciarse sexualmente más tempranamente.
La identidad de género puede causar gran estrés a adolescentes que comienzan a presentar preferencias homosexuales si no cuentan con el apoyo de sus padres o compañeros.
Los jóvenes con dificultad en su identidad de género manifiestan más abiertamente sus deseos de reasignación sexual durante la adolescencia; a esta edad ya no aceptan que le impongan una tipificación o rol sexual que no desean.
Algunas décadas atrás los muchachos se iniciaban frecuentemente en prostíbulos, llevados por familiares o amigos mayores. Hoy día esta costumbre ha ido cayendo y los muchachos suelen tener más oportunidad de iniciarse por su cuenta con amigas o novias.
Las relaciones sexuales a temprana edad sin protección, pueden originar embarazo precoz, nacimientos prematuros, abortos provocados, abortos espontáneos, enfermedades de transmisión sexual, entre otros aspectos relacionados.
Crecimiento en el Adolescente
Esqueleto en la Adolescencia:
Se adquiere de 33 % a 60% de la masa ósea adulta.
Hombres: aumenta diámetro de los hombros.
Mujeres: aumenta el diámetro de las caderas.
Composición corporal en la Adolescencia:
Incremento de peso de aproximadamente 50%.
En mujeres: porcentaje de grasa aumenta de 16% a 27%.
En hombres: el volumen corporal aumenta entre un 80-85% a 90%.
Estatura en la Adolescencia:
Se logra entre un 20% - 25% de la estatura adulta.
Primero aumenta la longitud de las extremidades y después la longitud del tronco.    
También los pies y manos suelen crecer más rápido al principio, lo que da un aspecto    alargado en esta edad.
 Hombres: crecen 30 centímetros en total. Completan el crecimiento a los 18 años aproximadamente.
 Mujeres: crecen 25 centímetros en total. Completan el crecimiento a los 16 años aproximadamente.
Lo anteriormente mencionado dependiendo de la herencia y condiciones medioambientales, como la alimentación, ejercicio, etc.
En los países donde se producen las 4 estaciones, el crecimiento es mayor en primavera y verano, por efecto de la luz solar. En los países donde hay sol todo el año el crecimiento es más sostenido.
Cambios Neurobiológicos en la Adolescencia
Toda la estructura encefálica, pero la región frontal y límbica fundamentalmente, van a incrementar su desarrollo en este periodo, sus interconexiones neuronales se hacen más complejas y abundantes. En este periodo se inicia una poda de las sinapsis corticales desde áreas posteriores a las anteriores. A la vez se incrementa la mielinización, lo que favorece que los impulsos nerviosos sean más eficaces.
La corteza pre- frontal (la corteza prefrontal es la encargada del control de los impulsos, del juicio, de la planificación de los actos, etc.) no se desarrolla hasta los 20 años. Se especula que la femenina madura antes que la masculina. Esta falta de maduración de la corteza prefrontal, con un sistema límbico ya desarrollado y un sistema locomotor fuerte y bien coordinado, hace que el adolescente asuma conductas de riesgo, impulsivas o temerarias y sea proclive a no medir consecuencias de sus actos irrespetando normas sociales.
Aspectos Psicológicos de la Adolescencia
-Tiene necesidad de seguridad pero también de independencia de sus padres.
-No confunde lo real con lo imaginario.
-Mayor inestabilidad emotiva.
-Discute para probar su capacidad.
-Usa con mayor facilidad los procedimientos lógicos.
Desarrollo de la imagen corporal en la adolescencia
Para el adolescente su imagen corporal es de suma importancia. Los acelerados y muy marcados cambios en sus proporciones corporales (alargamiento de los miembros, aumento de peso, incremento del tamaño de las tetillas, desarrollo de genitales externos, etc.) van a ser una fuente de preocupación constantemente. El concepto de su yo físico va a cambiar totalmente.
En la infancia no les preocupaban estos aspectos, pero cuando comienza a cambiar su imagen corporal empieza a compararse con los demás muchachos. Va a tener una permanente relación con el espejo. Para ellos su cuerpo es una representación de si mismo y por este motivo invierte tiempo en conseguir una apariencia ideal.
Las chicas tienen más dificultades que los chicos en sentirse satisfechas con su imagen pudiendo aparecer problemas en su conducta alimentaria: hacen dietas estrictas por ejemplo. Los chicos se involucraran en fuertes ejercicios y suplementos nutricionales. En este sentido también se le da mucha importancia a la ropa, al peinado, a los atuendos. Si se sienten insatisfechos puede ser una fuente de estrés y ansiedad.
A medida que el joven va desarrollando sus funciones cognitivas, la percepción de su cuerpo se organiza mejor y con el tiempo adquiere una autoimagen mas sintónica, mejor integrada a su yo intelectual y emocional. Aprecia mejor sus aspectos positivos y se despreocupa de los negativos, lo que hace que ya a los 20 años se sienta menos estresado por su yo físico; esto permite la formación de la identidad, que es el proceso mediante el cual una persona desarrolla un sentido estable del yo y en consecuencia se observa un incremento en la autoestima.
Desarrollo Cognitivo en la adolescencia
Los adolescentes piensan no sólo en lo que existe, sino en lo que podría existir (lo posible o hipotético). Presentan la capacidad para formulas hipótesis y verificarlas, utilizando análisis y deducciones. Aumentan las exigencias académicas.
Disminuye la utilización del “ensayo y error” como método de resolución de problemas.
Aparecen en las valoraciones de la realidad, conocimientos y creencias propias.
El razonamiento moral es más complejo y amplio respecto a las interacciones sociales y a los principios éticos universales. Piensan en temas abstractos (amor, religión, política, etcétera). Por ello el adolescente puede experimentar una cierta confusión moral y ansiedades que le pueden llevar a adoptar posturas fanáticas. En la adolescencia pueden desarrollar su propia teoría acerca del mundo.
La memoria mejora notablemente. Cada vez comprenden problemas más sofisticados. Son capaces de entender sus propios procesos mentales (metacognición).
Debido a sus progresos en el razonamiento y la lógica formal tienen capacidad intelectual de discutir reglas o normas que no le parezcan adecuadas y entrar en controversia con las figuras de autoridad (padres o profesores). Disfrutan debatiendo puntos de vista que consideran inconsistentes.








Aspectos Sociales de la Adolescencia
-Emancipación de los padres.
-Mutua falta de comprensión entre padres e hijos.
-Pasan de depender de los padres a una autonomía relativa.
-Mayor contacto social, favorece un conocimiento más real de la sociedad.
-Madurez de adaptación a los roles sexuales.
Desarrollo de las relaciones familiares y sociales.
Hasta la pubertad la mayoría de los niños tiene una relación estable con sus padres y demás familiares. Suelen confiar en sus consejos y opiniones, guardando una relación afectiva muy estrecha con ellos, pero a medida que el joven va adquiriendo sus propios conceptos surgen cambios en su interrelación con su núcleo primario, que en ocasiones se hace difícil.
Los adolescentes pasan cada vez menos tiempo con la familia. Se produce un cambio en el tono afectivo que empleaban con sus padres y en la percepción que tenían de ellos; ya no idealizan a sus progenitores. Por su puesto esto suele ser desconcertante y doloroso para los padres, ya que sus hijos comienzan a criticar y dudar de sus opiniones. Esto ocasiona desconcierto entre padres y adolescentes. Se produce un cambio en los roles que asumen ambos: los adolescentes buscan cada vez más autonomía y control sobre sus vidas y los padres tienen dificultades para manejar esta realidad y veces no la quieren permitir. Todo esto va a cambiar la relación paterno-filial.
Principales puntos de conflicto padres – adolescentes.
Desacuerdos en cuanto a:
Amistades.
Horario de llegada y permisos.
Deberes familiares en el hogar.
Tiempo dedicado al estudio.
Rendimiento académico.
Asignación monetaria.
Noviazgos.
Sistema de valores, religiosidad.
Futuro vocacional y profesional.
Progresivamente la relación tiende a estabilizarse y a volverse simétrica, es decir tienden a igualarse ambas partes, los padres a permitir mas autonomía y los hijos a aceptar ciertas normas, aceptando un tanto la autoridad. El grado de autonomía-autoridad va a depender de las costumbres y la cultura de cada familia. Usualmente los padres y los hijos van a terminar teniendo parecidas opiniones.
En su proceso de autonomía el adolescente busca pasar más tiempo fuera del hogar, relacionándose con nuevos compañeros, estableciendo nuevas amistades. El concepto de amistad cambia hacia la lealtad, la reciprocidad y el compromiso. Existe casi una compulsión a relacionarse con amigos, lo cual puede generar conflictos con los padres. Los adolescentes se vuelven muy rebeldes.
Estas relaciones fuera del núcleo primario permiten, por un lado explorar otros ambientes, otras actitudes ante el mundo, otras ideas y otras creencias. Por otro lado el joven se permite conocerse mejor al comparar sus ideas, necesidades y conductas con otros, lo que le brinda experiencia.
El adolescente busca pertenecer a grupos, satisfaciendo necesidades sociales y de filiación con los cuales identificarse.
La escogencia del grupo es importante para la vida del adolescente. Los suelen escoger porque comparten actitudes, intereses y actividades con ellos, o porque buscan desarrollar atributos que desea tener. Estos grupos de pertenencia pueden traer consecuencias positivas o negativas para el adolescente. Por ejemplo, en este período los adolescentes pueden encontrar grupos delictivos a los cuales asociarse, y muchos delincuentes se aprovechan de las cualidades propias de los jóvenes para formar bandas ilícitas.
Los adolescentes pueden ser sumamente susceptibles a la presión de los compañeros, influenciándoles de manera positiva o negativa con sus conductas. Sobre todo se dejan influenciar por personas que perciben como líderes. De allí que sea importante el estilo educativo de los padres y maestros.
Cuando el joven va llegando al final de la adolescencia se va sintiendo más seguro de sus conductas, su cerebro está más maduro y controla mejor los impulsos, sus necesidades son menos artificiales, más auténticas y con mayor capacidad de tomar decisiones sobre su vida. Se va desligando de las opiniones de los compañeros y de los grupos. Se van definiendo las metas vocacionales y personales.
Bibliografía
www.medicinapsicologica.blogspot.com
Berk, Laura (2009). Desarrollo Infantil. Nueva York: Editorial Pearson.
Craig, Grace (2009). Desarrollo Psicológico. Nueva York: Editorial Prentice-Hall.
Morris; Charles (2009). Psicología. Nueva York: Editorial Pearson.
Pinel, John (2007). Biopsicología. Madrid: Editorial Pearson.
Santrock, John (2007). Psicología del Desarrollo. Nueva York: Editorial McGrawHill.


DESARROLLO FÍSICO INFANTIL

DIMENSIONES DEL DESARROLLO HUMANO
Desarrollo es el estudio de los cambios y la evolución que se da en el ser humano a lo largo del tiempo en el curso vital del individuo y que incluye principalmente las siguientes dimensiones o aspectos:
Físico o Biológico, examina los cambios cuantitativos en el tamaño y masa corporal.
Psicológico,  trata los múltiples cambios cognitivos, afectivos y de aprendizaje.
Social, enfoca el estudio del proceso de socialización, mediante el cual se aceptan las normas y reglas.
DESARROLLO FISICO INFANTIL








 
Desarrollo Físico o Biológico.
El crecimiento del cuerpo es más rápido durante el primer año. Luego se hace más lento hasta el inicio de la adolescencia. Durante el periodo prenatal y los primeros dos años de vida, la cabeza crece con rapidez. A partir de ese momento el cuerpo es lo que más crece.
El crecimiento tanto físico como psíquico sigue unas secuencias generales denominadas por Arnold Gesell “gradientes del crecimiento” que explican la dirección del desarrollo. Estos son:
Céfalo-Caudal.
Próximo-Distal.
General- Específico.
Céfalo-Caudal: el crecimiento progresa a partir de la cabeza: primero el niño adquirirá el control de su cabeza, después del tronco (consiguiendo la posición sentada) y por último, de sus piernas y pies, llegando al final de este tiempo a conseguir la marcha autónoma, uno de los grandes logros del ser humano.
Próximo-Distal: El desarrollo procede de dentro a fuera a partir del eje central del cuerpo, iniciándose el movimiento desde las zonas más cercanas hasta las más lejanas: el hombro, codo, muñeca y dedos para acabar haciendo la pinza, máximo logro para adquirir la independencia manual.
General- Específico: los movimientos generales son anteriores a los precisos y coordinados. Cuando un niño pequeño intenta alcanzar un juguete, ejecuta movimientos amplios como tensar el cuerpo, patalear, manotear… Realiza pocos movimientos precisos para agarrar el objeto y sólo cuando alcanza la madurez de los movimientos de muñeca, manos y dedos podrá sujetar el juguete. El desarrollo de estas habilidades motoras depende directamente del desarrollo cerebral. Durante los años de desarrollo, el sistema nervioso central (SNC), que abarca cerebro y médula espinal, cambia en mayor medida que cualquier otro órgano del cuerpo. Los cambios que afectan a la conducta motora se realizan fundamentalmente durante los seis primeros años de vida.
Medidas Antropométricas:
ü      Peso.
ü      Talla.
ü      Circunferencia Craneana o Perímetro Cefálico.
Peso
Nacimiento: 3000-3500 gramos.
1° Trimestre: 25-30 gramos/día
2° Trimestre: 20 gramos/día
3° Trimestre: 10-15 gramos/día
4° Trimestre: 10 gramos/día
1° Año: 9500-10250 gramos.
1° Trimestre: 800 gramos/mes
2° Trimestre: 600 gramos/mes
3° Trimestre: 500 gramos/mes
4° Trimestre: 300 gramos/mes
1° al 2° año: 2500-3500 gr./año
Del 2° al 5° año: 2 Kg. Por año
Talla
Nacimiento: 50 cm.
1° Mes: 4 cm. en el mes
2° Mes: 3 cm. en el mes
3° al 7° Mes: 2 cm. por mes
8° al 12° Mes: 1 cm. por mes
1° Año: 72 cm.
2° Año: 82 cm.
Del 2° al 5° Año: 10 cm. por mes
Perímetro Cefálico
Nacimiento: 33 cm.
1° Trimestre: 2 cm. por mes= 39 cm.
2° Trimestre: 1 cm. por mes= 42 cm.
7° al 12° mes: ½ cm. por mes= 45 cm
Del 1° al 2° año: 3 cm.= 48 cm
Del 2° al 5° año: 2 cm.= 50 cm
Es importante conocer las adquisiciones motoras mas significativas en los primeros años, las distintas etapas que se van sucediendo una tras otra, lo cual facilita el acceso a otras más evolucionadas, hasta conseguir un rico repertorio de conductas motoras que convertirán al niño en un ser autosuficiente con posibilidades de relacionarse activamente en su medio ambiente.
La meta del desarrollo psicomotor es controlar los movimientos del cuerpo, tales como caminar o sujetar objetos, para que el individuo logre todas las posibilidades de acción y de expresión, que le permitirá su autonomía.
Veamos cómo partiendo de la actividad motriz, el niño va elaborando progresivamente el conocimiento de sí mismo (esquema corporal), su acceso al mundo de los objetos y al de las relaciones con los demás.
El esquema corporal y la coordinación motriz están íntimamente ligados. El niño necesita ser consciente de los elementos que forman su cuerpo, pues con ellos va a ejecutar y controlar los diferentes movimientos y, por otro lado, la propia ejecución de los movimientos le hace vivenciar y tomar conciencia del cuerpo.
El niño va tomando conciencia y adquiriendo conocimiento de los elementos que constituyen el mundo de los objetos gracias a sus desplazamientos y a la coordinación de sus movimientos, partiendo de un uso cada vez más diferenciado y preciso de su esquema corporal.
El  ponerse de pie y andar le va a proporcionar al niño una autonomía progresiva, un mayor conocimiento de las personas que conforman su medio ambiente, con la consiguiente ampliación de su campo afectivo, que le provocará, tanto simpatía e interés, como sentimientos opuestos. Esto lo llevará a aceptar las nociones de los límites, la prohibición, el permiso, las reglas, las leyes, entre otras, que forman las normas de la vida social.
El Desarrollo Psicomotor incluye:
-Área Motriz Gruesa.
-Área Motriz Fina.
-Área Personal-Social.
 Área Motriz Gruesa
Motricidad Gruesa: Se refiere al desarrollo de habilidades que implican todo el cuerpo, movimientos más próximos al tronco durante el primer año, y, posteriormente, la marcha, actividades que implican el equilibrio, la carrera, trepar, saltar, dar patadas, lanzar, recibir, nadar, entre otras acciones.
Algunas conductas de motricidad gruesa observables en los infantes de acuerdo a su rango de
edad son las siguientes:
 Sostén cefálico (2 meses)
Pasa posición dorsal a lateral (6 meses)
Sentado sin sostén (7 meses)
Gateo (8 meses)
Parado con ayuda (10 meses)
Camina con ayuda (11 meses)
Camina solo (12 meses)
Sube escaleras reptando (15 meses)
Se agacha y levanta sin sostén (16m)
Sube a sillas sin ayuda (16 meses)
Sube escaleras de la mano (18m)
Abre puertas o cajones (18 meses)
Corre con rigidez (18 meses)
Patea pelota (24 meses)
Sube escaleras alternando pies (2 años y medio)
Corre bien (3 años)
Monta triciclo (3 años)
Trepa (4 años)
Evade/esquiva (5 años)
Área Motriz Fina
Motricidad Fina: Se empieza a desarrollar desde temprana edad, pero se comienza a dominar con mayor precisión a partir de la edad preescolar. Estas habilidades implican mayor precisión de movimientos, una maduración de las partes distales del tronco, una coordinación óculo-manual o bimanual precisa y la capacidad para segmentar movimientos, por ejemplo, hombro-tronco, codo-antebrazo, muñeca-mano, mano-dedos y dedos entre sí para la escritura.
Algunas conductas de motricidad fina observables en los infantes de acuerdo a su rango de
edad son las siguientes:
Seguimiento visual línea media (1mes).
Manos semiabiertas (2 meses).
Mira su mano (2 meses y medio).
Junta las manos (3 meses).
Prensión cúbito palmar (4 meses) (extiende el brazo, sin flexión del codo, para agarrar un objeto y generalmente se lo lleva a la boca).
Pinza dígito-palmar (6 meses) (agarra objetos pequeños con intervención progresiva del  pulgar).
Pasa objeto de una mano a otra mirándolo (6 meses).
Prensión pinza-radial (9 a12 meses) (en el agarre de los objetos intervienen los dedos índice y pulgar).
Aproximación con el brazo hacia el objeto: 4 a 6 meses: Lateral, se mueve sólo el hombro. 7 a 8 meses: Intermedia o Parabólica, movimiento del codo, aunque sigue dominando el movimiento del hombro. 9 a 10 meses: Directa, intervienen hombro, codo y muñeca.
Garabatos intencionales (18 meses)
Torre de 4 cubos (18 meses)
Trazos horizontales y verticales (20 meses)
Torre de 8 cubos (24 meses)
Trazos circulares (2 años)
Dibuja persona de 3 partes (2 años y medio)
Dibuja persona de 6 partes (3 años)
Recorta imagen con tijera (4 años)
Área Personal-Social
Al establecer los primeros vínculos afectivos, basados al principio en la satisfacción de necesidades primarias, el niño irá estableciendo una serie de rutinas comunicativas, que irán tomando significado en función del contexto y de las personas que le rodean. Ello propicia una comunicación no verbal basada en gestos, articulaciones, movimientos generalizados con los que el niño reacciona a ciertos estímulos visuales, táctiles o auditivos.
Algunas conductas en el área personal-social observables en los infantes de acuerdo a su rango de edad son las siguientes:
Comunicación con el observador (1 mes)
Sonrisa social (2 meses)
Busca objetos (4 meses)
Encuentra objeto (6 meses)
Juega a escondidas (8 meses)
Suelta objeto (10 meses)
Entrega objeto/orden (12 meses)
Imita tareas (12 meses)
Ayuda tareas (14 meses)
Juego simbólico (18 meses)
Prefiere comer solo (18 meses)
Maneja bien la cuchara (24 meses)
Se quita ropa o zapatos (2 años)
Control de esfínteres diurno (2 años y medio)
Se lava las manos (3 años)
Arma rompecabezas simple (3 años)
Juego paralelo con otros niños (3 años)
Aparea colores (3 años y medio)
Aparea figuras (4 años)
Va solo al baño (4 años)
Pregunta significado de palabras (4 años)
Veamos a continuación, de forma esquemática, los indicadores de lo normal y lo patológico en los primeros 18 meses de vida.
0-3 meses:
LO NORMAL
Buen control cefálico.
Simetría.
Desaparición progresiva de los reflejos primarios.
Motilidad espontánea, rica, global, amplia.
Manos abiertas. Prensión al contacto.
Brazos en la línea media, se agarra las manos.
LO PATOLOGICO
Insuficiente control de la cabeza.
 Asimetría.
 Reflejos pronunciados.
 Hipertonía-hipotonía excesiva.
 Manos cerradas.
 Brazos no en línea media.
 Hipertonía- hipotonía de brazos.
3-6 meses:
 LO NORMAL
 Perfeccionamiento del control cefálico y del tronco.
 Juego con su propio cuerpo.
 Inicio de la estructuración de su esquema corporal.
 Prensión palmar voluntaria.
 Brazos en extensión.
 Coordinación ojo-mano.
 LO PATOLOGICO
 Hipotonía de cuello y tronco.
 No inicia sedestación (sentarse).
 Indiferencia, atención intermitente.
 No sujeta, ausencia de prensión manual.
 Falta de extensión, persistencia de flexión en brazos.
 Falta de coordinación óculo-manual.
   6-9 meses:
   LO NORMAL
  Sedestación sólida (se sienta).
  Reptación y gateo como modo de desplazamiento.
  Posición de pie, soportando su propio peso.
  Apoyos laterales, cambios posturales y reflejo de Paracaídas (con el bebé sujeto por los costados boca abajo, si se lo inclina bruscamente hacia adelante reacciona extendiendo los brazos y abriendo las manos).
  Inicio de la relación lúdica con objeto-juguetes. Gran capacidad exploratoria.
  Inicio de pinzas digitales.
  Movimiento parabólico del brazo (circulares, elípticos) para sujetar objetos.
  LO PATOLOGICO
  Hipertonía o hipotonía de tronco.
  No inicia desplazamientos.
  No inicia posición de pie.
  Ausencia de apoyos y reacciones paracaidistas.
  No muestra interés por los objetos.
  No inicia la pinza digital.
  Movimiento de barrido (desliza el brazo hacia el objeto).
  Incoordinación óculo-motora.
  9-12 meses:
  LO NORMAL
  Autonomía motora: bipodal, marcha.
  Buenos cambios posturales, coordinación ojo-pie.
  Buena manipulación, independencia manual, pinza digital superior.
  Juego con carácter investigador. Exploración del espacio.
  Señalización de lo que quiere con el dedo. Imitaciones simples: adiós, palmaditas.
  LO PATOLOGICO
  No inicia la marcha autónoma.
  Mala coordinación.
  Problemas en la prensión de objetos. Manipulación torpe.
  Dificultad con la pinza digital.
  Indiferencia con el entorno.
  12-18 meses:
  LO NORMAL
  Afianzamiento de la marcha autónoma: mejora la utilización de sus posibilidades motrices.
  Uso funcional de la flexión-extensión: se agacha, se mantiene en cuclillas.
  Equilibrio algo deficitario: caídas frecuentes.
  Abre y cierra recipientes, apila objetos y hace garabatos.
  Mete y saca piezas en tableros de encajes.
  Comienza a jugar solo, se entretiene más.
  LO PATOLOGICO
  Todavía no aparece la marcha o ésta es muy inestable. Piernas con excesiva rigidez, incapacidad para agacharse flexionado.
   Poco equilibrio.
   Mala manipulación de objetos.
   No logra colocar piezas en tableros de encajes.
   No juega. Pasivo.
   18-24 meses:
    El niño consigue el control del propio cuerpo hasta ser capaz de obtener de él las máximas posibilidades de acción. Por un lado, aparece un claro dominio de la marcha autónoma, con lo que consigue un mayor control del espacio y de la posición del cuerpo y un mejor equilibrio y precisión. Por otro lado, la coordinación visomotora que ha desarrollado le conduce al dominio de nuevas destrezas manuales, tiene más flexibilidad de muñeca y rotación del antebrazo.
   2-3 años:
   Se produce un dominio absoluto del equilibrio y la coordinación. Hay una preferencia clara por los juegos motores bruscos, correr, ir y venir sin parar.
   Disfruta con el movimiento en sí, poniendo en práctica todos sus progresos.
   La manipulación fina es buena, puede vestirse solo, comer con limpieza, ayudar en las tareas domésticas sencillas.
   Le gustan los juegos de construcción.
   3-6 años:
   Se expresa y comunica con los otros a través del movimiento.
   Mediante la acción, el niño pasa a la representación mental, al simbolismo. La actividad corporal (motriz) y las actividades sensoriales contribuyen al desarrollo temprano de su inteligencia.
   Como pautas básicas hay que fomentar las vivencias corporales, el descubrimiento del mundo con el propio cuerpo, el desarrollo de la motricidad, a base de estimular con el movimiento la capacidad de expresión gráfica y simbólica.
   A través del desarrollo de la psicomotricidad se favorece la asimilación del mundo exterior, la relación con los demás y la evolución y desarrollo personal.
  A partir de los tres años y hasta los seis, en el desarrollo psicomotor se producen:
 Mejoras en el control motor.
 Mayor eficacia del funcionamiento cognitivo.
 Esto va provocar cambios y avances en:
 Independencia.
 Coordinación motriz estática, dinámica y óculo -manual.
 Atención.
 Control de la actividad corporal.
Tono muscular.
Equilibrio.
Control respiratorio.
Estructuración del espacio (se refiere a las nociones arriba-abajo, delante-detrás, derecha-izquierda).
Estructuración del tiempo (incluye las nociones antes-después, mañana-tarde-noche, ayer-hoy-mañana).
Ciclo Vigilia-Sueño
Los recién nacidos duermen de 16 a 17 horas al día, aunque algunos bebés duermen más que otros. El promedio va desde un mínimo de 10 horas a un máximo de 21 horas. Un bebé puede pasar de dormir varios períodos largos de 7 a 8 horas, a tres o cuatro sesiones de sólo unas cuantas horas de duración.
A la edad aproximada de 1 mes, la mayoría de los bebés han comenzado a dormir más tiempo por la noche, y a los 4 meses más o menos, normalmente han adoptado patrones de sueño más parecidos a los adultos, pasando su período más largo de sueño durante la noche y estando despiertos más tiempo durante el día.
Alrededor de la mitad del sueño infantil es REM (movimiento rápido de los ojos) y los bebés a menudo comienzan su ciclo con el sueño REM, en lugar de con el sueño no-REM. Cuando los bebés alcanzan los tres meses de edad, el porcentaje de sueño REM disminuye en un 40 por 100 y ya no es el sueño REM el que comienza su ciclo de sueño.
Investigaciones científicas  indican que la gran cantidad de sueño REM puede proporcionar a los bebés autoestimulación añadida, aunque ellos pasan menos tiempo despiertos que los bebés mayores. El sueño REM también promueve el desarrollo cerebral en la infancia.
Necesidades Nutricionales
Desde el nacimiento hasta el año de edad, los bebés triplican su peso y aumentan su estatura en un 50 por 100. Las diferencias individuales entre los bebés en términos de sus reservas nutricionales, composición corporal, índice de crecimiento y patrones de actividad hacen difícil definir las necesidades nutricionales. Sin embargo, los expertos en nutrición recomiendan que los bebés consuman aproximadamente 50 calorías al día por cada ½ kilo de peso, más del doble de las necesidades adultas.
La leche humana o la leche preparada, es la fuente de nutrientes y energía para los bebés durante los primeros cuatro a seis meses. Durante años, el debate se ha centrado en si la leche materna es mejor para el bebé que el biberón. El mayor consenso es que la leche materna es mejor para la salud del bebé, e incluye beneficios durante los primeros dos años de vida, e incluso después. A continuación de mencionan algunos beneficios de la leche materna:
Aumento de peso apropiado.
Menos alergias.
Prevención o reducción de diarreas, infecciones respiratorias (como la neumonía y la bronquitis), infecciones bacterianas y en el tracto urinario; reducción de la otitis media (infección del oído medio).
Densidad de los huesos en la infancia y la edad adulta.
Estimula el desarrollo neurológico y cognitivo,  así como la agudeza visual.
Bibliografía
www.medicinapsicologica.blogspot.com
Berk, Laura (2009). Desarrollo Infantil. Nueva York: Editorial Pearson.
Craig, Grace (2009). Desarrollo Psicológico. Nueva York: Editorial Prentice-Hall.
Morris; Charles (2009). Psicología. Nueva York: Editorial Pearson.
Pinel, John (2007). Biopsicología. Madrid: Editorial Pearson.
Santrock, John (2007). Psicología del Desarrollo. Nueva York: Editorial McGrawHill.