viernes, 10 de julio de 2015

EL DESARROLLO DE LA IDENTIDAD PERSONAL


El Desarrollo de la Identidad Personal

Identidad es el conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. Si este concepto lo aplicamos a la persona, llegamos a la definición de que identidad personal es la conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás.
 
En la medida en que el niño se va diferenciando del mundo exterior va construyendo su propia identidad. Si bien la etapa que va de los 3 a 6 años es la más significativa en la construcción de la identidad de la persona, se puede decir que este proceso comienza desde el mismo momento del nacimiento.
 
El niño se diferencia de los demás mediante la oposición hacia gran parte de las propuestas que las personas le ofrecen. Es este un camino natural hacia la identidad, nuestro papel como adultos es el de orientar y controlar dicho camino. Que un niño quiera ser diferente a los que le rodean, no constituye un problema, más bien es una necesidad del ser humano. Cuando hablamos de orientar y controlar nos referimos a crear un clima de seguridad, de relaciones de calidad entre el adulto y los niños, de valoración y confianza del adulto en las capacidades del niño. También de la interacción de los niños con las personas que le rodean, con las que establecerá relaciones de distintas índole. Todo ello desempeña un papel fundamental en la construcción de la identidad y de una imagen positiva y ajustada de sí mismo.
 
La vida del recién nacido, se reduce casi exclusivamente a reacciones emotivas. Estas emociones se hallan ligadas, en los cuatro primeros meses, fundamentalmente a sensaciones orgánicas: hambre, sed, satisfacción del apetito, etcétera.  Poco a poco comienzan también las emociones ligadas al sentir sensorial íntimamente relacionadas con el cuerpo y debidas a estímulos exteriores: experiencias del tacto, visuales, olfativas. Todas estas vivencias afectivas poseen un carácter vital, sirven para la conservación inmediata de la vida.

 

A medida que el niño distingue los objetos que le rodean será capaz de establecer con ellos relaciones. En los tres primeros años de vida, evoluciona desde un conocimiento de las personas (en el segundo trimestre de vidaa un reconocimiento de sí), (18-24 meses los niños reconocen su imagen y comienzan a usar los pronombres personales), para llegar a la adquisición del rol sexual (a los tres años usan el conocimiento de la identidad sexual y de género).
 
Tomado de: http://laescuelaquesueña.blogspot.com/p/7-el-desarrollo-de-la-identidad.html
 


EL DESARROLLO DEL LENGUAJE


El Desarrollo del Lenguaje
El niño nace dentro de una familia que viene a ser su primer grupo social; dentro de él aprenderá a intercambiar no sólo significados sino también sentimientos, sensaciones y emociones. El desarrollo del lenguaje implica muchos aspectos:
 
- el cognitivo, a nivel de la corteza cerebral, donde se recibe, procesa y elabora la información y donde se ponen en marcha procesos como la atención y la memoria;
- el socio-afectivo, porque el lenguaje implica comunicarse con otras personas;
- el auditivo, para una percepción y comprensión adecuada;
- el motor, para la articulación de los sonidos y la adecuada expresión verbal.
 
Además, el desarrollo del lenguaje y del habla requiere de unas aptitudes sensoriales y perceptivas básicas:
 
- las aptitudes sensoriales se refieren a la facultad de ver, oír, tocar, gustar u oler objetos y personas del entorno.
- las aptitudes perceptivas tienen que ver con la capacidad de dar significado a las sensaciones que se reciben.
 
Son muchos los factores que hay que “estimular” en esta área del desarrollo. No porque el niño no hable, significa que no está evolucionando en su desarrollo del lenguaje. Mientras alcanza la capacidad fono-articulatoria necesaria para expresarse debemos estimular tanto el habla como el resto de aspectos que hemos mencionado. La comunicación, en el sentido más amplio de la palabra, empieza ya desde el mismo momento de su nacimiento. El bebé tiene la capacidad de comunicarse, de percibir los estímulos auditivos, de llorar, gemir y, por último, producir sonidos que tienen valor de comunicación y que equivalen a manifestaciones de sus deseos, expectativas y sensaciones; pasa, por tanto, de una forma global de expresión y de comunicación (en la que participa todo el cuerpo) a una forma diferenciada que recurre a la actividad vocal, sobre un fondo de expresión y comunicación gestual que implican el inicio de la comprensión verbal.
 
Tomado de: http://laescuelaquesueña.blogspot.com/