miércoles, 19 de febrero de 2014

DESARROLLO PSICOLÓGICO INFANTIL

DESARROLLO PSICOLÓGICO INFANTIL
Desarrollo Psicológico,  trata el desarrollo de las funciones psíquicas, es decir, los múltiples cambios cognitivos, afectivos, de aprendizaje, entre otros.
Desarrollo Sensorial y Perceptivo
Desde el nacimiento toda la información de nuestro medio ambiente la captamos a través de nuestros sentidos. Sin visión, audición, tacto, gusto ni olfato, el cerebro del bebé estaría aislado del mundo.
La sensación se produce cuando la información del medio ambiente  interactúa con los receptores sensoriales (los ojos, los oídos, la lengua, las fosas nasales y la piel).
La percepción es la interpretación de lo que se siente. Por ejemplo, la información sobre los eventos físicos que contactan los oídos puede interpretarse como sonidos musicales; la energía física transmitida a la retina del ojo puede interpretarse como un color, patrón o forma particular.
Vista.
En la novena semana de gestación se forma el iris, la córnea y el cristalino. La sensibilidad a la luz intensa está presente desde la semana de gestación número 16 y sabemos que a las 28 semanas de gestación el feto abre los ojos dentro del útero.
El recién nacido tiende a mover los ojos por separado, no ajusta distancias. Al principio ve borroso y va viendo objetos situados a 20-30 centímetros de su cara.
De 1-2 meses: Observa rayas, prefiere el contraste blanco/negro y busca los bordes de los objetos y del rostro humano. Mira alrededor (objetos móviles) y puede realizar seguimientos de 90 grados, pero manifiesta una falta de coordinación ocular.
A los 3 meses: Comienza a desarrollar la capacidad de enfocar distancias. Mira sus manos y objetos llamativos. Realiza seguimientos oculares al movimiento en ángulo de 180 grados.
A los 4 meses: Comienza a percibir 3 dimensiones (objetos) y coordina mano-vista para alcanzar objetos. Distingue colores.
A los 6 meses: La percepción de distancias y de profundidad está en desarrollo; requiere acomodación y convergencia de los ojos. Diferencia rostros y capta emociones faciales. Puede mirar un objeto cercano y lejano inmediatamente (acomoda y coordina los ojos al mirar estímulos visuales). Mira su cara en el espejo.
A los 9 meses: Manifiesta una coordinación ojo-mano. Participa en juegos de espejo o imitación, de esconderse, de observar trayectorias de objetos que caen, etcétera.
A los 12 meses: Puede seguir un objeto que se mueve con rapidez. Sigue el índice del adulto para ver qué señala. Lanza y agarra objetos con mejor coordinación motriz. Mantiene la mirada (importante para el desarrollo de la atención).
Andrew Meltzoff (1988) realizó un estudio experimental donde logró demostrar que los bebés de 9 meses imitan acciones gestuales que observan en un adulto.
Agudeza Visual
Se estima que los recién nacidos tienen una visión menor que la visión adulta normal. A los 6 meses la visión es mejor y en el primer año la visión del bebé se aproxima a la de un adulto. Al nacer, los bebés pueden distinguir entre los verdes y los rojos. Y el funcionamiento adulto en los tres tipos de receptores sensibles (conos) al color (rojo, azul, verde) se alcanza a los dos meses.
Preferencias Visuales
Investigaciones científicas permiten determinar que los bebés prefieren mirar  los estímulos con dibujos en lugar del color o la luminosidad. Por ejemplo, preferían mirar un rostro o un dibujo antes que mirar círculos de colores rojo, blanco o amarillo. Los bebés de sólo dos días muestran preferencia por un estímulo decorado como caras y círculos concéntricos.
La "Cámara de Visión" utilizada por Robert Frantz (1963) para estudiar la percepción visual de los bebés a los estímulos.
Percepción de la Profundidad
En su laboratorio Eleanor Gibson y Richard Walk (1960) pusieron a los bebés en el borde de un abismo visual e hicieron que sus madres les insistieran para gatear sobre el cristal. La mayoría de los bebés no gatearon sobre el cristal, quedándose en el lado seguro, indicando esto que podían percibir la profundidad. Esta investigación fue denominada experimento del “abismo visual".
Oído.
Inmediatamente después de nacer, los bebés pueden oír, aunque su umbral sensorial es más alto que el de los adultos, es decir, un estímulo debe ser más alto para ser oído por el recién nacido que por un adulto.
Estudios científicos con  bebés de entre 8 a 28 meses han permitido determinar que a medida que un bebé crece se hace cada vez más experto en la localización de sonidos.
Tacto.
Los recién nacidos responden al tacto. Una caricia en la mejilla produce que el niño gire la cabeza, mientras que una caricia en los labios produce un movimiento de succión.
Una habilidad importante que se desarrolla durante la infancia es conectar la información de la visión con la información del tacto, lo cual puede observarse claramente en los niños de un año. El tacto se continúa desarrollando con la sensación de contacto, de presión, de temperatura y de dolor.
Olfato.
El centro olfatorio se forma al principio del desarrollo fetal y se encuentra muy desarrollado en el recién nacido. El olor provoca cambios en el ritmo cardíaco y respiratorio e incita al bebé a succionar (reconoce, por el olor, la leche materna).
En estudios de investigación se pudo observar que los bebés más pequeños que tomaban el pecho mostraban una clara preferencia al olor de las gasas impregnadas del olor del pecho de sus madres con tan sólo seis días de nacidos.
Los recién nacidos pueden diferenciar olores. Por ejemplo, por la expresión de su cara, parecen indicar que a ellos les gusta el olor de la vainilla y las fresas y que no les gusta el olor de los huevos podridos y el pescado.
Gusto.
La sensibilidad al gusto puede presentarse antes del nacimiento. Estudios experimentales permitieron demostrar que cuando se añadía sacarina en el fluido amniótico de un feto cercano al nacimiento, se observó un cambio en la forma de tragar del bebé. En otro estudio se observó que incluso con sólo dos horas de vida, los bebés pueden cambiar las expresiones de la cara cuando prueban soluciones dulces, saladas y amargas.
Coordinación intersensorial.
La coordinación intersensorial es la habilidad de relacionar e integrar información de dos o más modalidades sensoriales. Los bebés de tan sólo dos meses pueden conectar la información visual y auditiva. Las formas de captación de información intersensorial exploratorias rudimentarias están presentes en los recién nacidos y mejoran considerablemente durante el primer año.
Atención.
El niño está expuesto desde un principio a un ambiente complejo, a estímulos visuales, auditivos, táctiles, que se solapan. Poco a poco debe ir decidiendo, en cada momento, a cuáles atender, ir viendo cuáles resultan significativos (gratificantes), y cuáles deja en un segundo plano. La percepción condiciona la atención y ambas el aprendizaje y la memoria. La motivación también es un factor importante en la atención.
Existen factores que favorecen la atención y que van ligados a las propiedades de los objetos, como:
- El tamaño: objetos de mayor tamaño llaman más la atención.
- La posición: La mitad superior izquierda de nuestro campo visual capta primero la atención.
- El color, frente al blanco y negro
- La novedad: estímulos novedosos suelen atraer la atención
- La intensidad alta del estímulo suele captar mayor atención.
Memoria.
La memoria se desarrolla en función de la intensidad, duración y frecuencia de los estímulos percibidos como “interesantes” o significativos por el niño. Pasarían a la memoria a corto plazo. La memoria a largo plazo, requiere organización de dicha información y se desarrolla posteriormente, probablemente con el progreso en la adquisición del lenguaje.
Sobre los 6 meses, los niños construyen el conocimiento activamente sobre sus experiencias y van modificando sus recuerdos. Por ello, recordar rutinas familiares cotidianas es muy importante para retener información y anticiparla.
La memoria permite al niño reconocer algo ya experimentado por él.
Desarrollo Cognitivo: Pensamiento, Inteligencia y Aprendizaje.
Durante el primer año de vida se producen significativos cambios en la maduración del sistema nervioso del niño que van permitiendo aprendizajes muy significativos ligados a la plasticidad cerebral.
El desarrollo cognitivo se produce, de forma progresiva, en torno a 3 ejes: a) el conocimiento de sí mismo, b) las personas familiares y c) el entorno y los objetos.
Para un desarrollo cognitivo adecuado son fundamentales condiciones que aluden al establecimiento del apego y a condiciones de estabilidad y orden, entre otros.
El recién nacido, de 0-3 meses atiende, observa, reconoce lo más cercano, busca ya estímulos sociales (voz, tacto, rostro).
De los 3-6 meses se abre al entorno, se interesa por lo que hay a su alrededor y busca la interacción. Repite conductas que le resultan agradables.
De los 6-9 meses el niño ya es capaz de discriminar entre personas familiares y extrañas. Su interés por el entorno crece y demanda mayor actividad en espacios mayores.
Sobre los 6-9 meses el bebé observa los efectos de sus acciones: tira juguetes, trata de agarrar distintos objetos aunque tenga que soltar uno que ya tiene, levanta los brazos para que lo carguen, descubre su cuerpo y sonríe ante su imagen en el espejo. Empieza a anticipar acontecimientos, con una intencionalidad clara en sus acciones.
En el último trimestre del primer año, de los 9-12 meses atiende al entorno con intencionalidad. Indicadores importantes en esta etapa son, el empleo de un medio para lograr un fin o el aprender por ensayo-error.
El niño en este momento realiza los primeros juegos de imitación y es capaz de atender y observar cuentos.
Memoriza las acciones más familiares como llamar al timbre, agarrar o poner en marcha su juguete (causa-efecto).
Asocia objetos a su uso o función.
Medio-fin: es capaz de acercar o alcanzar un objeto utilizando un medio (por ejemplo, una cuerda o un palo).
Jean Piaget (1896-1980)
Estudia los pensamientos y conceptos del niño como organizadores de su conducta. En 1936 publica su libro “El Nacimiento de la Inteligencia en el Niño”.
Teoría Cognitiva de Jean Piaget
Jean Piaget señala que los niños buscan activamente captar el sentido del mundo.
METAS DEL DESARROLLO:
Capacidad de razonar en abstracto.
Pensar acerca de situaciones hipotéticas en forma lógica.
Organizar acciones mentales en estructuras complejas de orden superior.
SUPUESTOS DE LA TEORÍA DE JEAN PIAGET:
1. El conocimiento tiene una finalidad: adaptarse al mundo.
2. El niño es cognitivamente activo e inventivo y trata continuamente de formar una idea más coherente del mundo.
3. El conocimiento se adquiere por medio de una interacción activa con el entorno.
La teoría cognitiva de Jean Piaget establece los siguientes estadios en el desarrollo intelectual:
Estadio sensorio-motriz o también llamado motor-sensorial (0 a 2 años): control motor y aprendizaje acerca de objetos físicos.
Estadio pre-operatorio o también llamado pre-operacional (2 a 7 años): desarrollo de habilidades verbales.
Estadio de las operaciones concretas o también llamado concreta-operacional (7 a 12 años): inicio del asentamiento de conceptos abstractos.
Estadio de las operaciones formales o también llamado formal-operacional (de los 12 años en adelante, es decir, a partir de la adolescencia): desarrollo de habilidades sistemáticas y lógicas del razonamiento.
Esquema de las seis etapas del Desarrollo Sensorio-Motor (0-2 años) propuestas por Piaget: 
Etapa Uno  (0-1 mes): Ejercitación de reflejos: succión, prensión, observación, escucha.
 Etapa Dos (1-4 meses): Adaptaciones a los  patrones sensoriales y motores básicos (por ejemplo, succionar diversos objetos).
Etapa Tres (4-8 meses): aprender estrategias para hacer durar los estímulos visuales interesantes.
Etapa Cuatro (8-12 meses): las acciones se  vuelven más propositivas; búsqueda breve de los objetos escondidos).
Etapa Cinco (12-18 meses): exploración activa mediante ensayo y error ("el pequeño científico").
Etapa Seis (18-24 meses): pensar antes de hacer, valiéndose de combinaciones mentales.
 Características del Pensamiento Pre-operacional (2-7años) según Piaget :
Etapa Pre-conceptual (2-4 años): Animismo y/o Pensamiento mágico; Egocentrismo.
Etapa Intuitiva (4-7 años): Representación simbólica; Clasificación de objetos.
Estadio de las Operaciones Concretas  (7-12 años) según Piaget (los niños sólo pueden aplicar esta nueva comprensión a los objetos concretos, aquellos que han experimentado con sus sentidos): Flexible; Reversible; No limitado al aquí y ahora; Multidimensional (varios aspectos); Menos egocéntrico; Caracterizado por el uso de inferencias lógicas; Caracterizado por la búsqueda de relaciones causales.
Estadio de las Operaciones Formales   (12 años en adelante) según Piaget :
Surge la habilidad para manejar conceptos abstractos.
Se comienza a utilizar la lógica formal. Se puede aplicar la reversibilidad y la conservación a las situaciones tanto reales como imaginadas. También desarrollan una mayor comprensión del mundo y de la idea de causa-efecto.
Otra característica del individuo en esta etapa es su capacidad para razonar en contra de los hechos. Es decir, si se le da una afirmación y se le pide que la utilice como la base de una discusión, es capaz de realizar la tarea.
Se puede explorar las soluciones lógicas ante un problema y plantearse hipótesis.
Es importante conocer algunos términos que emplea Jean Piaget:
Un "esquema" en la Teoría Cognitiva de Jean Piaget se refiere al procesamiento de la información.
Son ejemplos de esquemas los siguientes:
a)  Esquema sensorio-motor: conocimiento y destrezas relacionadas con el comportamiento.
b)  Esquema cognoscitivo: imágenes, símbolos, conceptos y reglas (pensar y razonar).
c)   Esquema verbal: Significado de las palabras y técnicas de la comunicación.
Asimilación y Acomodación en la Teoría Cognitiva de Jean Piaget
Asimilación: el niño aplica viejas ideas o hábitos a objetos nuevos y la interpretación de objetos nuevos como parte de esquemas ya existentes.
Acomodación: en el niño se observa la tendencia a ajustarse a un objeto nuevo, a cambiar los propios esquemas de su acción para acomodarlos a un objeto nuevo (por ejemplo, entender la función o las propiedades de un objeto). Se puede decir también que es el “arreglo o ajuste” de la mente ante una nueva experiencia.
 El pensamiento del niño en la etapa sensorio-motriz.
La inteligencia es práctica y se relaciona con la resolución de problemas a nivel de la acción.
El pensamiento del niño en la etapa pre-operatoria.
La inteligencia ya es simbólica, pero sus operaciones aún carecen de estructura lógica.
Ejemplo: María tiene 2 años de edad y viendo en su libro de cuentos la imagen de un animal, aprendió que se llama “perro”. Ese aprendizaje constituye un esquema.
María ve un “gato” y lo llama “perro”, porque coincide con las características generales del esquema aprendido; éste proceso se denomina asimilación.
Pero su madre le dice: “No, se llama “gato”.
La niña realiza un cambio en el esquema aprendido previamente y lo modifica, entendiendo que existen diferentes tipos de animales, tales como “perros” o “gatos”; éste proceso se denomina acomodación.
Pensamiento del niño en la etapa pre-operatoria: experimento realizado por Piaget sobre la Conservación de Líquido.
Presentación inicial: dos vasos iguales con la misma cantidad de líquido en cada uno.
Transformación: colocar el líquido de uno de los vasos en otro vaso más alto y más angosto.
Preguntar al niño de la etapa pre-operatoria: ¿Cuál vaso tiene más?.
El niño de la etapa pre-operatoria responderá o indicará el vaso más alto y más angosto.
Pensamiento del niño en la etapa pre-operatoria: experimento realizado por Piaget sobre Conservación de Cantidad.
Presentación inicial: dos filas iguales con igual cantidad de tapas de refresco.
Transformación: colocar las tapas de refresco de una de las filas más distantes unas de otras.
Preguntar al niño de la etapa pre-operatoria: ¿Cuál fila tiene más tapas de refresco?.
El niño de la etapa pre-operatoria responderá o indicará la fila de tapas de refresco más distantes unas de otras.
Pensamiento del niño en la etapa pre-operatoria: experimento realizado por Piaget sobre Conservación de Volumen o Materia.
Presentación inicial: dos pelotas o bolas con igual cantidad de plastilina.
Transformación: formar con una de las pelotas una figura parecida a una salchicha.
Preguntar al niño de la etapa pre-operatoria: ¿Cuál tiene más?.
El niño de la etapa pre-operatoria responderá o indicará la figura parecida a una salchicha.
Este experimento también se puede realizar sustituyendo la figura parecida a una salchicha con una figura parecida a una arepa o dividida en varias bolitas o peloticas.
Pensamiento del niño en la etapa de las operaciones concretas.
El pensamiento infantil es ya un pensamiento lógico, a condición de que se aplique a situaciones de experimentación y manipulación concretas, de tal manera, que si se realizan los experimentos anteriormente reseñados con niños en  la etapa de las operaciones concretas, responderán o indicarán, ¨las dos tienen igual…¨ (líquido, cantidad y/o volumen o materia,  respectivamente).
Comparación del pensamiento pre-operatorio con el pensamiento de las operaciones concretas.
En la etapa pre-operatoria (de 2 a 7 años de edad), el pensamiento del niño es: rígido y estático, irreversible, limitado al aquí y al ahora, centrado en una dimensión, egocéntrico, centrado  en la evidencia perceptual, intuitivo.
En la etapa de las operaciones concretas (de 7 a 12 años de edad), el pensamiento del niño es: flexible, reversible, no limitado al aquí y ahora, multidimensional, menos egocéntrico, caracterizado por el uso de inferencias lógicas, caracterizado por la búsqueda de relaciones causales.
Pensamiento en la etapa de las operaciones formales (de los 12 años en adelante, es decir, a partir de la adolescencia).
Aparece la lógica formal y la capacidad para trascender la realidad, manejando y verificando hipótesis de manera exhaustiva y sistemática.
Por ejemplo, la respuesta a la pregunta: ¿Por qué crees tú que Simón Bolívar se dedicó a luchar por la libertad de América?.
Lenguaje.
Es la facultad o capacidad distintiva del ser humano.
Es un sistema  de  comunicación a la vez fisiológico y mental.
Comprende, signos orales, escritos, gestuales, u otros medios que posean un significado.
Nos capacita para abstraer, conceptualizar y comunicarnos con  nosotros mismos y con los demás.
El lenguaje se compone de: Lengua (idioma) y Habla: materialización del idioma.
El habla es un acto individual y voluntario en el que a través de actos de fonación y/o escritura, el hablante utiliza la lengua  para comunicarse.
Los niños aprenden a entender el lenguaje antes de aprender a hablarlo.
Se distinguen cinco etapas de la comprensión del lenguaje:
1. Lugar de procedencia del sonido.
2. Diferenciar las voces de otros sonidos.
3. Diferenciación de matices emocionales de la voz.
4. Responder a frases en lenguaje inteligible.
5. Distinguen fonemas o sonidos individuales.
Un niño habla en sentido correcto del término, cuando cumple dos criterios:
1. Debe reconocer los significados de las palabras que usa y asociarlos con el objeto que representa.
2. Debe pronunciar las palabras de tal modo que otros puedan entenderla.
El aprendizaje del habla incluye tres procesos:
1. Aprender a pronunciar las palabras.
2. Acumular vocabulario.
3. Formar frases.
Tres teorías sobre el origen del lenguaje:
Teoría de Noam Chomsky  (1975): el lenguaje es una capacidad exclusivamente humana; es innata (los niños generan las reglas) y universal; la aparición del lenguaje se debe a la progresiva maduración de las capacidades genéticamente determinadas.
Teoría de Jean Piaget (1923): el lenguaje es una expresión más del desarrollo cognitivo; para usar y combinar palabras debe existir previamente la capacidad simbólica que el niño/a construye durante el periodo sensoriomotríz.
Teoría de Lev Vygotski (1934): desde el nacimiento los bebés se implican con sus cuidadores en rutinas social y culturalmente estructuradas; los cuidadores proporcionan continuamente pautas para organizar la actividad infantil; aunque la comunicación es anterior a la aparición del lenguaje, el desarrollo cognitivo y lingüístico forman una unidad interdependiente.
Etapas del Desarrollo del Lenguaje:
Etapa Pre Lingüística (0-10 meses)
-Los bebés pueden diferenciar sonidos mucho antes de producir un simple grito.
-Comprenden mucho más de lo que pueden expresar.
-Aprenden primero a gobernar los órganos de la fonación y audición.
-Descubrirá que sus manifestaciones tienen repercusión en el medio que le rodea.
-A partir de ese momento la actividad fónica se convierte en creadora, con carácter de juego o como instrumento comunicativo.
- Al principio su comunicación es gestual y se da el inicio a su desarrollo socio-emocional.
Pre balbuceo: (0 a 2 meses).
- Llanto inicial (al nacer).
-Llanto diferenciado (estados fisiológicos).
-Chillidos, gárgaras, gorjeos, sonidos vocálicos como “ahh”.
Balbuceo (3-10 meses).
-Juego o Gimnasia Vocal (sonidos consonánticos que se unen a los vocálicos “ga”,”gue”).
-Laleo o Imitación imperfecta (balbucea repitiendo los sonidos  escuchados).
-Ecolalia o imitación de sonidos (produce las primeras palabras reconocibles).
Etapa Lingüística  (10 a 24 meses)
La primera palabra alrededor del primer año.
Aún presenta emisiones fónicas de la etapa anterior, como exploración articulatoria que progresivamente van aumentando en complejidad.
La característica de esta etapa es el uso del lenguaje hablado con intenciones comunicativas, para expresar significado.
Integra el contenido (la idea) a la forma (palabra) referida a un objeto o persona concretos.
Muy pronto aumenta su vocabulario, mejora su pronunciación, entonación y ritmo.
Etapa Lingüística. 1. Fase de expresión (1 año – 1 año 6 meses).
Palabras acompañadas de entonaciones.
Repertorio de 30 a 50 palabras. Mayor comprensión.
Reconoce varias partes del cuerpo y mantiene el interés dos o más minutos frente a una lámina si se le habla de ella.
Etapa Lingüística. 2. Fase de la Frase no Diferenciada (1 año 6 meses – 2 años).
Combina palabras con ademanes, gestos, posturas, la unión de las palabras no es la adecuada; no existe ninguna estructura gramatical.
Hay un uso social de objetos y el juego es más colaborativo, observándose  varias rutinas de intercambio adulto, como: pedir-entregar, abrazar-saludar.
Etapa Lingüística. 3. Oración de una palabra (2 años aproximadamente).
Usa una palabra para expresar un mayor contenido, “holofrase”: mamá, papá, leche, agua.
Manejan un vocabulario de 50 palabras (de cosas que le rodean).
Comprende: Párate, ven, vamos, dame tu juguete.
Etapa Lingüística. 4. Período del lenguaje constituido (2 años 6 meses a 3 años).
Aprecian los cuentos, aparece el juicio negativo (avance cognitivo).
Tiene noción de género y número.
Explica lo que dibuja.
Empieza a manejar el yo.
Relata experiencias.
Etapa Lingüística. 5. Lenguaje adquirido propiamente dicho (a partir de los 3 años).
Sus expresiones verbales comienzan a estructurarse gramaticalmente correctas.
Se produce un verdadero diálogo.
La calidad de la relación adulto - niño es definitiva para el desarrollo del lenguaje.
El lenguaje se hace más intelectual /emocional y el pensamiento y las emociones se hacen más verbales.
Amplía su vocabulario preguntando cómo se llama cada cosa nueva, lo que favorece el crecimiento  de la función simbólica.
Etapa Lingüística. A los 5 años ya ha perfeccionado su lenguaje: Articula bien las palabras, tiene un amplio vocabulario, y su discurso narrativo mejora notablemente.
Desarrollo Emocional.
El recién nacido depende fisiológicamente del adulto; a través del llanto, de sus reacciones motrices, de sus vocalizaciones, se van diferenciando respuestas emocionales identificables (miedo, hambre, enojo, placer /displacer).
Para favorecer este desarrollo afectivo es necesario tocar al bebé, hablarle, mecerlo, cantarle, limpiarlo, alimentarlo. Los primeros vínculos de afecto marcan las interacciones posteriores del individuo. El establecimiento del vínculo emocional con la madre, el padre, los hermanos, con su entorno familiar en general, les da una seguridad esencial para su desarrollo.
El gesto, el llanto, la mirada o la sonrisa del bebé constituyen señales sociales significativas.
Se puede señalar tres organizadores del desarrollo socio-emocional:
a) La Sonrisa Social (alrededor de los 3 meses).
b) La “Angustia de Separación”, cuando el niño diferencia claramente personas familiares de las extrañas (alrededor de los 8 meses).
c) El “No” (alrededor de los 15 meses): sirve al niño para afirmarse y expresar sus afectos y coincide con la clara diferenciación de sí mismo respecto de los otros y con sus primeros intentos de conquista de autonomía.
Entre los 4-7 meses los bebés muestran reacciones de ira o angustia combinadas con enfado, cuando se les quita algo que les gusta o se les impide moverse o se ausenta la figura de apego.
La expresión del miedo se asocia a la presencia de desconocidos o extraños y puede darse desde los 6 meses hasta los 10 o 14 meses. Asociado a ello está el miedo o ansiedad de separación (el bebé no quiere que la madre o cuidador se aleje; se observa entre los 8-14 meses).
Entre los 6 y 9 meses de edad se diferencian ya todas las emociones básicas infantiles y nos informan sobre el estado del bebé.
Una actitud positiva y de confianza por parte del adulto es esencial para el control de las emociones. Por ensayo y error el niño va descubriendo qué reacciones son toleradas y cuáles no.
El desarrollo social del bebé depende del apego (vínculo afectivo que establece el bebé con una persona con la que interactúa de forma privilegiada y que es vivida como más fuerte y protectora).
Desde los primeros años del niño se va formando el autoconcepto (incluso, el bebé se empieza a sentir diferente del mundo y se concibe como agente activo que puede provocar respuestas en el entorno).  El autoconcepto se refiere a cómo el niño se va percibiendo y si se siente aceptado incondicionalmente; ello beneficiará su desarrollo socio-afectivo.
Bibliografía
www.medicinapsicologica.blogspot.com
Berk, Laura (2009). Desarrollo Infantil. Nueva York: Editorial Pearson.
Craig, Grace (2009). Desarrollo Psicológico. Nueva York: Editorial Prentice-Hall.
Morris; Charles (2009). Psicología. Nueva York: Editorial Pearson.
Pinel, John (2007). Biopsicología. Madrid: Editorial Pearson.

Santrock, John (2007). Psicología del Desarrollo. Nueva York: Editorial McGrawHill.

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